85 Años deshojando CalendariosVOCES DE ESPERANZA II 2021Desvelos al amanecer de un nuevo mundoDESVELOS AL AMANECER DE -UN NUEVO MUNDO IIMUERTE EN EL DESIERTO/DEATH IN THE DESERTBiografia AutorizadaBIOGRAFIA AUTORIZADAUN MINUTO DE POESIATRILOGIA DE ESPERANZA CON INTERMEDIO DE CEGUERAMEDITACIONES PANDEMICASALBORADAQUE NO SE DIGARepentismo al amanecerJornada al interior de la mente amenazada.Redescubriendo la FelicidadVOCES DE ESPERANZA¡Buenos dias mundo! EL LIBRO DE LA ESPERANZA¡BUENOS DIAS MUNDO!BUENOS DIAS MUNDO CECILIA LAMPREA DE GUZMANDetengan el mundo... Ya no es como antes...Trapos RojosAngeles TerrenalesFrases Memorables en Buenos dias MundoHacia Horizontes de PazLas Cosas Simples de la VidaPRESENCIA AUSENTE.EL VIENTO **SONIA iiAmaneci pintando nubesArs amatoria iiArs AmatoriaArs Amatoria*EL NUEVO SIGNIFICADO DEL AMORAve Viajera.MéxicoConversación con Pablo Neruda!Como llueve Amor ¡Como llueve!Ecce HommoEcos del ayer¡ Este Hombre !!Hamlet Ha Muerto! ¡Que Viva Hamlet!Cuento de Cordillera*KoyaanisqatsiMemorias de un Lasallista80 años de penas y alegrías.La Voluntad del abuelo*abueloLa Vida Es Una Joya...La Vie Quel Beau JoyauLa Gota que desbordó mi copaLos secretos del BosqueOtras estaciones ..otros viajes...Plenitud/ Fullness/PlenitudeQuejas de Otoño al oido de la PrimaveraQuijotismo y otras lecturasDIA INTL DEL IDIOMA 2021No solo de pan vive el hombreBendigo las Diferencias/**Berolo en la Voz de José Saz/Audio VideosPOETRY ... FROM POESIA BY JOSEPH BEROLOTime it is for us...Academia virtual de literatura

86 años deshojando Calendarios Portal

UNILETRAS/aislamientoi.jpg

MEDITACIONES PANDÉMICAS

VISIÓN DE MI MUNDO Y DEL PAPEL QUE ME CORRESPONDE CUMPLIR

 

 

86 navidades, y 86 años nuevos se cumplen en el calendario de mi vida este 1º de enero del 2021. En mis recuerdos, el niño que se dio cuenta de la maravillosa navidad cuando tenía 4 años, visitando pesebres en Santafé de Bogotá, desde la iglesia de las Cruces hasta San Diego, y de paso, recibiendo regalitos de gente que le eran extrañas, serias y adustas, que aún no tienen nombre en su memoria, solo rostros jamás olvidados. De esos tiempos. la historia es confusa pero cierta...nada es imaginación--  la huella es muy profunda para haber sido causada por cosas pasajeras. Sus trazos constituyen el mapa que hoy, aún se distinguen, arrugados como el lienzo donde están trazados, no solamente los contornos de Colombia sino del mundo que cubrió con su larga y esplendida andanza de viajero sin fronteras.
 
Pero no son estas meditaciones el pincelazo de esa andanza. Son los delineamientos de una última jornada por el mundo de la pandemia llamada COVID19, que habrá de pasar un día aún lejano, luego de haber mutado un millón de veces, que, por ahora, cuando se tienen mis años, solo puede servir para saber vivir los que me queden.
 
Día tras día, desde que el fantasma del virus penetró todos los rincones de la tierra, el ser humano ha visto su hábitat convertirse en un laboratorio inmenso de experimentación, la personal, diaria, aprendiendo a caminar hacia nuevas formas de vivir, y la gubernamental y científica, igual, a tientas, pretendiendo enseñarnos a caminar.  Un ciego guiando a otro.
 
Pero, allá, en esas esferas del poder existen los medios, todos, económicos e industriales para encontrar respuestas, De hallarlas depende nuestra supervivencia no solo física sino como pueblos y naciones. Si la ciencia descubre el antícovid19,  lo habrán de aplicar... al menos a la mitad de los actuales 7.700 millones de habitantes de nuestro amenazado planeta... su otra mitad, se curará por aquello de la ley de la manada.  Estaremos ya viviendo en el 2025 y este viajero, que quiere estar vivo para entonces, podrá decir que vivió para contarlo.
 
Lo logró porque decidió ser monje de clausura en el monasterio que se asignó, como el Monarca que se despojó de sus prendas reales a las puertas del Monasterio de Yuste para entregarse a la redención de sus culpas de monarca. Mi Yuste no es el de Carlos I de España. Es el mundo real en el que vivo. Lo visible no son sus altos muros ni sus pálidos encierros, sino la villa misma donde habito, el pequeño mundo de mi hogar y el infinito de la web habitada por los sobrevivientes del pandémico drama.
 

UNILETRAS/tecladelamor.jpg



 

¡Si pude llegar hasta aquí fue porque en mi caducaron todas las ambiciones materiales y se renovaron las espirituales!  Las exigencias mundanas son tan pocas , que con solo tomar losartan y aspirina, comer frutas y vegetales y unos cuantos  bocados diarios de pescado y pollo, se mantiene fortalecido el corazón, y como no hay otros males físicos que atender ,  lo que tengo basta  y sobra:  muebles en las habitaciones, utensilios de cocina, un viejo Mazda en el garaje, pocos trajes , mi viejo reloj de bolsillo, pocas joyas, unas cuantas medallas , un enorme arrume de diplomas, muchos y hermosos recuerdos ,cartas de amor, albuns de fotografias de cuando se guardaban en papel  y entre pétalos de flores,  nada de acciones en la bolsa, inversiones, menos, solo una cuenta de ahorros para que el gobierno deposite mensualmente la bien ganada pensión,    Y  sin ambiciones otras que las de ser monje de claustro, a mi manera.

A mi manera, es, estar conectado con el mundo que he ayudado a crear, que crece a mi alrededor y se expande proporcionalmente a mis esfuerzos diarios. No debo decir esfuerzos. Porque llegar a cualquier momento, a todos mis hermanos poetas del mundo y ser para ellos, como ellos lo son para mí, compañero de viaje, desde esta pantalla,  es  ser paloma y alzar el vuelo y flotar en el espacio azul sin fronteras, de la paz de los años vividos.
 
Aun no es posible dimensionar en su totalidad el alcance y daño que va a tener en nuestro entorno futuro, el distanciamiento físico que se nos ha impuesto, sino en el ya en desarrollo,  proceso de enfriamiento de las relaciones humanas. Y no me refiero a las comerciales sino a las nuestras personales, de adultos con la gente joven. Es que venimos de la internet que estableció  enormes distancias animicas  entre la humanidad y le dio a  la intimidad de los encuentros humanos un nuevo medio para sentirlos. Se llama, ! Redes sociales! 
 

UNILETRAS/redes.jpg

Si en la práctica debemos mantenernos a dos metros de otros, en las redes sociales, a años luz. No importa. La realidad virtual reemplaza todo.¡Pandemia! de soledades. Pandemia de miedo. Fortalecimiento de egoísmos. Naturalidad del aislamiento. ¿El remedio más dañino que el mal? ¿Estamos convirtiéndonos en seres invisibles que solo se escuchan a través de un teléfono? Somos una población que llama como nunca lo había hecho, aumentando nuestro uso del teléfono en casi una hora al día, llegando a las 3 horas y 24 minutos de media por persona.  También permanecemos un promedio de 3 horas diarias leyendo y contestando mensajes por internet. Ya no nos desplazamos a nuestro trabajo diario, incrementará el teletrabajo; las charlas virtuales (con amigos y compañeros de trabajo)  van en aumento; compramos más por internet , y la formación (escolar, académica y laboral) tendrá un componente más tecnológico. Y de añadidura, " Tú en tu cuarto y YO en el mío... si me necesitas, envíame un email."  ¡Adiós al entorno familiar! ¡La interconexión humana tiene un efecto en la propagación de la enfermedad!

"! ¡HABREMOS VENCIDO! HABREMOS ENTENDIDO LO QUE REALMENTE ES ESENCIAL PARA NUESTRAS VIDAS, SOBREVIVIR POR ENCIMA DE TODO, Y AL FINAL DE CUENTAS MORIR SOLOS. ¡ PERO NO DE CORONA VIRUS 19!

 

No puede ser. Voy de regreso a Yuste. La búsqueda es de medios que me acerquen a mis congéneres, de todas las edades, y especialmente a la juventud, para ver de restablecer esos lazos qantes nos unían,  visitarnos, compartir unas onces,un asado,  una cena, una tertulia, celebrar l cumpleaños, aniversarios,  grados,  bodas,  nacimientos...Y    ¡ Funerales!  a  los que hoy no podemos asistir.

Maravilloso vuelo de palomas mensajeras hacia un nuevo espacio donde seguir volando, hoy por hoy, tratando de alcanzar a los familiares y los amigos que se fueron dispersando y alejando desde el día no muy lejano, a comienzos del 2020 cuando comenzamos a perder la libertad de ir y venir sin limitaciones y de compartir sin miedo alguno nuestras vidas. 

Joseph Berolo, 12.28.2020