Naciones Unidas de las Letras UniletrasMinuto de PoesíaIndice IlustradoPrincipios FundamentalesEstatutos*Acto de Fe Teatro webConsejo Internacional de DirectoresDIA DE LA CREATIVIDADDIA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTETERTULIA LITERARIA "OTRA DIMENSION"AfiliaciónMENSAJES DE OPINION

Los Derechos de Autor de todos y cada uno de los escritores  publicados en este portal están protegidos por estatutos y registros editoriales internacionales. ©®

atovar.jpg

ORACION A LA INFANTERIA
 
General Álvaro Valencia Tovar
 
A ti diosa legendaria del combate
 reina de las armas 
señora del valor y de la gloria 
Infantería sacrificada y heroica 
presentamos el arma tus Soldados 
henchidos de orgullo el corazón 
al lucir tu divisa portar tus armas
y recoger el brillo de tus tradiciones 
Tu vida es tempestad 
tu destino pasión arrebatada 
tu historia ardor fiereza y valentía 
estás plasmada de lucha y sacrificio 
desprendimiento y generosidad exiges 
de quienes se consagran a ti
¡OH ! GLORIOSA INFANTERIA, PASO DE VENCEDORES !

jmarorer.jpg


                  Y, CUANDO YO ME MUERA



Por   José María Rivas Forero. (General)
 
Y cuando yo me muera, no quiero que haya lágrimas;
ni toque de silencio de sonoros clarines;
ni caras descompuestas con sus miradas lánguidas;
ni coronas de nardos y olorosos jazmines.
 
No quiero cantos fúnebres ni salmos gregorianos
en catedrales góticas de fastuosas capillas;
ni salvas de fusiles, ráfagas de cañones,
que tronando a los aires me den la despedida.
 
Ni un caballo azabache en funeral desfile,
con especial destreza, galopando en su puesto;
ni una corona vieja de singular carroza,
con sus crujientes ruedas transportando mi cuerpo.
 
No quiero los discursos de improvisados bardos,
con frases rebuscadas llorando mi partida,
llorando de alegrías cuando fueron tristezas,
convirtiendo en consuelos los que fueron agravios.
 
 
¿ Para qué tantas cosas si se acabó la vida?
 
Cuando yo me muera, quiero que haya sonrisas;
que se viva el silencio de las almas piadosas;
quiero en los rostros bellos miradas cual caricias,
y que adornen mi féretro dos blanquísimas rosas.
 
Que en una humilde ermita ante un altar severo,
celebre un cura santo una misa rezada,
y que antes de enterrarme me rece un padre nuestro,
pidiéndole al santísimo piedad para mi alma.
 
Que unos soldados rasos en traje de fatiga,
mis despojos mortales lleven al cementerio,
y a la sombra de un sauce en la fosa mas honda
de mi triste existencia finalice el misterio.

Y  cuando todo pase, ya todo consumado,
Quiero sobre mi tumba una inscripción que diga:
Silencio que aquí duerme para siempre un soldado.

¡ Para qué tantas cosas si se acabó la vida!
 
Septiembre de 1998

 
Los poetas mueren pero sus sueños permanecen siempre. Héctor José Correcor Cuervo
 
Hace años estaba entre nosotros el regente de la Tertulia Cultural de ACORE, General José María Rivas Forero , hombre valiente para quienes fuimos compañeros de armas, generoso en la amistad con las personas que consideraba leales, de grandes pasiones cuando se trataba de defender a su patria, amante fiel de su esposa de sus hijas a quienes guardaba en el cofre sagrado de su corazón.Quien se iba imaginar que al interpretar en el Octavo Record de Poesía su poema "Y, CUANDO YO ME MUERA" nos estaba diciendo que sentía que la muerte lo estaba espiando para darle un golpe certero y llevarlo a la eternidad .Hoy fieles a su mandato expresado en muchas oportunidades de no aceptar discursos después de muerto solo queremos decirle que su pensamiento vive entre todos nosotros.
 

 AL GENERAL JOSÉ MARÍA RIVAS FORERO.

Poeta Pepe Rivas

6 de diciembre de 2001. Homenaje en el cementerio Jardines de Paz. 


No hace mucho tiempo un noble poeta
pleno de vida hacía sonar su lira
para soñar en versos cual profeta
en entierro después de su partida.

En retiro apacible y silencioso
buscaba una salida a la violencia
y criticaba al hombre poderoso
que fallecía solo, en la opulencia.

La dulce paz, sonrisa de los cielos,
que una rama de olivo representa,
fue del vate el mayor de los anhelos
que con sueños a seres alimenta.

En su finca sembró surcos de fe
y con Helga pintó luz de esperanza
para que el egoísmo no se dé
en la tierra de amor y de pujanza.

El amor a las hijas y a su esposa
fue para Pepe base primordial
y las cuidó cual pétalos de rosa
en un cofre seguro y de cristal.

Ya el reloj de su vida se ha parado,
después de funcionar con precisión,
para viajar con ejemplar soldado
que veneró a su patria con pasión.

Ya dejó de sonar el segundero,
que goteara el tiempo cual clepsidra,
mas el recuerdo del fiel compañero
con su ideal en nuestra mente vibra.

gpuyanag.jpg

 

Gabriel Puyana García hombre bumangués nació el 30 de mayo de 1926. Se graduó como subteniente del Arma de Caballería en 1945 haciendo parte del Curso General José Antonio Anzoátegui. Cuando ostentaba el grado de teniente, hizo parte del Batallón Colombia que actuó en   en el conflicto internacional de 1951 a 1953 en Corea. Fue Oficial de Enlace en el Lejano Oeste haciendo parte de la  Organización de Naciones Unidas ONU, Miembro de Número de la Academia Colombiana  de Historia, Sociedad Bolivariana, Sociedad Geográfica, Sociedad Nariñista, Instituto Sanmartiniano, Instituto O´Higgins, Sociedad Santanderista de Colombia y de la Academia de Historia Militar. También fue representante de nuestro país en varios certámenes internacionale.  Distinguido con 28 condecoraciones nacionales y 19 extranjeras entre las que sobresalen las de Estados Unidos, Japón, Corea, Brasil, China, Argentina, Venezuela y Chile. Presidió la Sociedad Bolivariana de Colombia, dejó un sin número de escritos relacionados sobre la historia del país y el orden mundial.Fue Director de la Escuela Militar de Cadetes, Comandante de la Brigada de Institutos Militares en Bogotá en 1974 e Inspector General de Ejército, desempeñando este cargo fue retirado del Servicio Activo siendo Presidente Alfonso López Michelsen.


Como  bardo  compuso muchas poemas especialmente los publicados en su libro " Ecos de Voces Dispersas" en el cual se encuentra   " En el frente de Guerra"


EN EL FRENTE DE GUERRA

 

Por General Gabriel Puyana García

 

Desde el confín lejano de occidente
La excelsitud de tu belleza andina
Es el recuerdo de la patria ausente
Que en tu leve mirada se adivina.
 
Tu voz desconocida te presiente,
En el catar del agua cristalina,
Mientras triunfal sobre tu augusta frente
Tu diadema de lampos ilumina.
 
TÚ, sin saber tras de la azul distancia,
Eres la evocación de nuestra tierra.
Con su luz ,con su esencia y su fragancia.
 
¡ Y así al mirar tu imagen presentida
Se olvida la tragedia de la guerra
Para soñar la dicha de la vida.

agq.jpg

Coronel Álvaro González Quintana

 

Oficial del arma de Artillería de Colombia , autor de muchos poemas a la patria, a la familia y a su pueblo. En la memoria de la familia, de los amigos que lo conocieron, dejo huellas imborrables por su poesía , por su simpatía y por su amor a la Patria a la cual le sirvió con honor. Sus familiares y amigos lo recuerdan por las palabras que escribió en uno de sus poemas, "...el olvido es la muerte de las almas y las almas no mueren con la muerte." Dentro de las joyas que dejo al Ejercito de Colombia esta la siguiente:

 

Himno a la Artillería de Colombia

Coro
¡Artillero! Marchad corajudo
por la trágica senda a vencer,
como el lema que reza el escudo
se antepone a la vida el deber.
I
¡Baterías! La Patria florida
y el gallardo y sublime pendón,
nos reclama la ofrenda de vida
Aferrados al rudo cañón.
II
Nada importa la adversa granada
nada importa la cruel explosión,
con las salvas del arma empinada
salvaremos la amada Nación.
III
¡Rompan fuego! ¡Artilleros alerta!
con rugidos que causan pavor
al infante abriremos la puerta,
entonándole un himno al valor.

 

FERNANDOLANDAZBAREY.jpg


 General Fernando Landazábal Reyes, soldado de la Patria  que se distinguió como ninguno;  dejó  seis libros de formación  militar y  once libros de orden político y social, como poeta , su legado poético es enorme,  escrito y grabado. En el siguiente poema suyo, los lectores pueden apreciar su sensibilidad humana que  lo distinguió como un gran líder enamorado de su patria  y de su pueblo hasta cuando  fue asesinado por sicarios,  estando ya de civil en la reserva,  sin que hasta el momento se hayan encontrado los responsables.Coronel Ra. Héctor José Corredor Cuervo

Fernando Landazábal Reyes, nació en Pamplona, Norte de Santander el 13 de Junio de 1927. Ingresó a la Escuela Militar de Cadetes el 3 de febrero de 1943 y ascendió a Subteniente de Artillería el 6 de diciembre de 1947. Ascendió a teniente el 1° de enero de 1951 y participó en este grado en la Guerra de Corea del 25 de abril de 1952. Ascendió a capitán el 1° de febrero de 1955 y fue destinado en comisión de estudios a los Estados Unidos de América para adelantar los Cursos Básico y Avanzado de Artillería-Como Oficial Superior desempeñó entre otros los siguientes cargos: Segundo Comandante del Batallón Tenerife y Jefe de los Departamentos del Ejército, Comandante del Batallón Palacé, Jefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto, Agregado Militar, Naval y Aéreo en la Embajada de Colombia en Brasil y Jefe del Departamento del Comando General de las Fuerzas Militares.Ascendió a Brigadier General el 16 de diciembre de 1972, fue Comandante de la Tercera Brigada, Secretario de Consejo Superior de Defensa Nacional, Comandante de la Brigada de Institutos Militares, Jefe de la Delegación Militar de Colombia ante la Junta Interamericana de Defensa y Ministro Consejo ante la OEA, Inspector General del Comando General, Jefe del Estado Mayor Conjunto, Comandante del Ejército y Ministro de Defensa Nacional en el Gobierno del presidente Belisario Betancourt. Se retiró el 18 de enero de 1984 y fue asesinado el 12 mayo en 1998.Para honrar su memoria la presente promoción y el Batallón de Artillería N° 13 llevan su nombre.

ELEGIA AL NIÑO MARTIR DE LA VIOLENCIA


ELEGIA AL NIÑO MARTIR DE LA VIOLENCIA
 
Indefensa criatura
 de mirar taciturno
que viviste la vida
sin ternuras ni amor,
 desventuras pasaron
por tu ruta en el mundo
sin que nunca supieras
la razón del dolor.
 
Tu cabeza sombría
 desconoció por siempre
 ese ambiente festivo
y ese aspecto feliz
que despierta en los hombres
 el cariño furtivo
 de unos rizos que el viento
desgreñara en abril.
 
De tus ojos las luces,
que otros ojos tuvieron,
se apagaron tan pronto
 como fue tu nacer,
y ese llanto nutrido
que despierta congojas
 no cegó tus pupilas
 que al mirar tras las hojas
vieron hombres sin alma
 mil males cometer.
 
Y tu boca fue muda...
 no alcanzó la ternura
 a brindarle su bien;
cuando abriste los labios
 para llamar a tu madre
se perdieron sus ecos
en el monte y el valle
 y quedaste en espera
de tan querido ser.
 
Tus manitas pequeñas
apretaron juiciosas
los chamizos del monte
para hacer la calor,
y en los cantaros negros,
como negras tus noches,
 recogiste en las fuentes
 el cristal sin rumor.
 
En tu pecho la calma
 nunca tuvo cabida,
La zozobra en tu vida
fue la amiga más fiel.
 Cuando andabas descalzo
 por las verdes praderas
 nunca viste en sus yerbas
las alegres viveras
 que otros niños buscaron
para hurtarles la miel.
 

¡Tu niñez fue tan corta!
tu dolor tan sublime,
que en tu hermosa carita
se borró la expresión;
no hubo amor en tus ojos
y en tus rizos ligeros
se perdieron los gritos
de tu inmenso clamor.

No tuviste en la choza
un pequeño juguete
que hiciera de tus horas
un gracioso vivir,
pero siempre avivaron
tus miradas sombrías
esos rayos tremendos
de las noches raídas
que se rompen en truenos
hasta el amanecer.

Porque tú muchas veces,
sin saber lo que hacías,
te fugaste hacia el monte
bajo la tempestad
y ocultaste tu cuerpo
de las furias que ardían
en los pechos malvados
que te querían matar.

Rezaste... y muchas veces,
sin pronunciar palabra
ante el peligro cierto
de tu infelicidad,
te llevaste a los labios
la reliquia sagrada
y el Santo Cristo pudo
tu silencio amparar.

No conociste al padre
que la brutal violencia
arrancó de tu lado
tiempo antes de nacer,
y de tu pobre madre
no viste más que angustia
pues fue ésta la que un día
amamantó tu ser.
 
Y cuando apenas eras
un pequeñín inerme,
ante el sarcasmo mudo
de tu heroísmo nato,
brillaron los machetes
del cruel asesinato
y tus ojos absortos
se fijaron incautos
en los cielos que un día
habías de poseer.

Tu vida fue un poema
de tragedias sublimes
que un pueblo avergonzado
no quiere recitar;
por eso yo te canto
pues ello nos redime
de dejarte olvidado
y acrecentar el mal.

¡Pobre niño inocente!
Fuiste un caso perdido
pues naciste en un pueblo
que te sumió en dolor;
fuiste parte integrante
de sociedades muertas
que no tuvieron ojos...
oídos... corazón.....

A la lejana choza,
donde la dura tierra
recogiera tus sueños
de amargura y penar,
jamás llegó la brisa
de la alegría incierta
del bullicioso pueblo
que te dejó matar.

La sociedad perdida
de tu nación entera
te dejó abandonado
en la fuente del mal
y fue su sangre fría,
su indiferencia artera,
la que hizo revivieras
el cordero pascual.

Pero no estás perdido,
tu sacrificio un día
habrá de florecer
y a esta Patria hermosa
que fecundó tu sangre
regresará tu alma,
estrella de levante,
a iluminar los campos
que te vieron nacer.

 

Tu figura de mártir
de Patria alegoría,
convirtió con su sangre
el odio en el desdén,
y en el confín lejano
de tu existencia fría
brotó una rosa blanca
que al descender el día
cayó sobre tu cuerpo
para adornar tu sien.

 

Las brisas de tu tierra,
van cantando a tu nombre,
el himno de la Patria
recoge tu candor
y en un trozo prosaico
que escribirá la historia
figurará tu nombre
cual soldado de honor.
 
Y porque fuiste un héroe
que ayer agonizante
dejaste sobre el campo
tu desdichado ser,
vivirás muy eterno
porque la Patria amante
izará su bandera sobre
la tumba infante
del soldado que un día
la supo defender.
 
FERNANDO LANDAZABAL REYES.

 


CURSOHJCC.jpg

23 de noviembre de 2018 . Celebración de los 60 años de egresados como oficiales en el altar sacrosanto de la Patria , Escuela Militar José María Córdoba. Homenaje especial a los compañeros caídos en acción Capitanes Eduardo Bonilla Ruiz, Heberto Rodríguez Quevedo , Jaime Rodríguez Rozo , Teniente Ariel Cortés Correa y a todos los 74 compañeros que se adelantaron en el camino a la eternidad.

hctorjoscorredo.jpg

"A la patria no le pido nada, tan solo quiero seguirle sirviendo con honor y honestidad hasta la muerte". Coronel Héctor José Corredor Cuervo. Él vive la aventura de la vida en alas de su poesía, que lejos de ser de despedida tiene un aire de paz y de armonía que gravita sobre el mundo que no se resigna a dejar sin antes ver brillar la Paz. Es también la historia de un soldado colombiano; 

El buen hijo de la Patria es aquel que pone todo su esfuerzo y sus conocimientos para  verla siempre grande respetada y libre.  

 
¿QUÉ ES PATRIA?
 
Patria es el inmenso llano, el río, el estero,
la pradera, el nevado, la gran cordillera
que al crear el mundo Dios la hizo de primero
para que luciera cual flor de primavera.
 
Patria es oro puro, de color amarillo,
es el azul del cielo que va al infinito,
es el rojo de sangre de un pueblo sencillo
que marcha a la gloria con el Señor Bendito.
 
Patria es el chigüiro, el zorrillo, el caimán,
la mula, la cabra, el mico, la hermosa fiera;
la espiga dorada sembrada por gañán,
que nutre bien el alma y da la vida eterna.
 
Patria es la dulce gaita, la salsa, el danzón,
el pasillo, el joropo y la grata tonada;
las notas alegres de un bello acordeón
que alegran la vida desde la alborada.
 
Patria es la magnolia, los nardos y jazmines
que impregnan el aire con sus gratos olores,
dejados al paso por nobles querubines
que vienen desde el cielo, aromando las flores.
 
Patria es el hogar donde nacen los anhelos
de llegar al final con honor verdadero,
donde se hacen versos en noches de desvelo
mirando la galaxia, la luna y el lucero.
 
Patria es la creencia, los usos y costumbres
que hacen de los pueblos algo diferente,
es la tumba callada de aquellos mayores
que vieron llegar auroras con sol naciente.
 
Patria es la sangre que circula por las venas
cual río caudaloso entre piedras y riscos,
que ahoga injusticias y tritura cadenas
para que ovejas abandonen los apriscos.¿
 
Patria es esta lengua de insólitos prodigios
que permite pintar conciertos de turpiales,
con voces en versos de puros florilegios
y que luce altiva como pavos reales.
 
Patria es la nostalgia, la alegría y los sueños
que llevo en mis entrañas como ser humano,
con las nobles pasiones y vivos empeños
y este gran orgullo de ser un colombiano.
 
 

 
 
A la patria no le pido nada; tan solo quiero seguir sirviéndole  con honor y honestidad hasta la muerte
Coronel  Ra. Héctor José Corredor Cuervo
Miembro Permanente y Doctor Honoris Causa en Literatura  de la Academia Mundial de Arte y Cultura -WAAC
Presidente Honorario de la Unión Hispanomundial de Escritores en Colombia. UHE
Presidente Organización  Mundial de Trovadores en Colombia- OMT
Presidente Nacional de Sipea Iberoamericana en Colombia
Embajador Circulo Universal  de Embajadores  de la paz - Ginebra- Suiza.
Embajador Honorario Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos-AIPEIH
Embajador - Director  de  IFLAC  en Colombia . Foro Internacional de Literatura y Cultura para la Paz)
Delegado de la Unión Brasileña de Trovadores  en Colombia -UBT
Delegado Comunicación Social  en América de la Sociedad Venezolana de Arte Internacional ( SVAI)
Cónsul General de Poetas del Mundo en Colombia..
Socio Honorario  Sociedad Argentina de Letras, Artes y Ciencias-SALAC
Miembro Honorario Grupo Literario Alma Fuerte - Argentina.
Miembro fundador y Asesor Ejecutivo de la Organización Naciones Unidas de las Letras- UNILETRAS
http://www.blogger.com/ user profile/ Héctor José Corredor Cuervo

 
 

...    


EL TREN DE LA VIDA DEL CURSO
 
TENIENTE ARIEL CORTES CORREA


Al comenzar el viaje de la vida
palpamos la grandeza y la alegría
de un pueblo cargado de fantasía
que soñaba en la patria verla unida
bajo bandera por dolor raída.


Miramos la belleza de la aurora
y sentimos dolor que traigo ahora
al ver pasar al pobre desplazado
que abandonó su estancia en el collado
por la culpa de gente usurpadora.


Arropados con fe y con ilusión,
de defender el suelo colombiano,
y de luchar por paz de nuestro hermano,
empuñamos honroso pabellón
y subimos al tren de la nación
para viajar la Patria sin escudos
con temple de lanceros corajudos
sin temor a los fuertes vendavales,
sin pensar en el reto de mortales
que se enfrentan con visos testarudos.


Observamos subir en la estación
a muchos compañeros de valor
que formaron las tropas del honor
y que sirvieron al pueblo con razón
al entregar su propio corazón
en lucha por Colombia con espada
sin temor a crueldad de la emboscada
ni a la traición del fatuo dirigente
que enredaba mintiéndole a la gente
para mandar en tierra ensangrentada.


Al comenzar el viaje en los vagones
las balas de las manos homicidas,
que salieron de zarzas fratricidas,
apagaron por siempre las visiones
de héroes que lucharon cual leones
por ver la patria libre y respetada
desde que sale el sol en la alborada
y en las noches con luz de plenilunio
donde reina la paz sin infortunio,
sin temor a dolores por celada.


Recorrimos la Patria, y en pradera
sembramos las semillas de concordia
para acabar la cizaña y discordia
cultivada por la mafia altanera
que quiere esclavizar de esta manera
las mentes de ignorantes poblaciones
que están bajo sombra de frustraciones.


Servimos con honor y honestidad
en campos, en veredas y en ciudad
sin buscar recompensa por acciones.
Al bajarnos del tren de la milicia
cambiamos pulcra espada por la pluma
para sacar la patria de la bruma
cuando se ahoga en mares de injusticia
por apátridas que atacan con sevicia
al honesto y al leal combatiente
que defiende el derecho de la gente
del falaz y ambicioso de poder
que cree que el delito es su deber
cuando se une a la acción del delincuente.

 



16 de octubre de 2018. Homenaje al Soldado conscripto Oscar Ismael Poltronieri, quien siendo analfabeto con solo 18 años , en el Cerro de Dos Hermanas, en guerra de la Mavinas, permitió solo con su ametralladora el repliegue de todos sus compañeros incluido sus superiores a zonas seguras. Por esa heroica acción fue condecorado con medalla de La Cruz de la Nación Argentina, pero antes por pedido de los veteranos ingleses quienes fueron testigos de su valor y su arrojo fue condecorado en Inglaterra con la Cruz de Hierro al Valor.

polytron.jpg

Oscar Ismael Poltronieri es uno de los soldados que combatió en la Guerra de las Malvinas y es el único soldado conscripto vivo en recibir la máxima condecoración militar Argentina, la Cruz La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate, por su hazaña y heroísmo durante la Batalla del Cerro de Dos Hermanas. Wikipedia
Fecha de nacimiento: 3 de febrero de 1962 (edad 56 años), Mercedes, Argentina
Condecoraciones: Cruz al Heroico Valor en Combate
Años de servicio: 1981 - 1982
Lugar de operación: Regimiento de Infantería Mecanizado 6
Participó en: Guerra de las Malvinas: Batalla del Cerro Dos Hermanas
Servicio/rama: Ejército Argentino

 
AL HÉROE ARGENTINO OSCAR ISMAEL POLTRONIERI
 
 
 
Por Coronel Héctor José Corredor Cuervo - Colombia
 
 
 
Armado con el honor
un conscripto combatiente
 defendió a su contingente
 de aquel intruso invasor-
 
 con gallardía y valor
 en tierras de las Malvinas
 cuando balas asesinas
 obligaron retirada
 de su tropa que humillada
 abandono las colinas.
 
 Su gran nombre es Ismael
 Poltronieri su apellido
 quien con Patria en su sentido
 y al juramento muy  fiel
 no temió al ataque cruel
 de los soldados ingleses
 que defendían intereses
 de antiguos conquistadores
 y se decían  protectores
 de  bienes de londinenses.
 
 Ejemplo de sus acciones
 deben ser hoy el espejo
 para el joven , para el viejo
 de todas nuestras naciones
 que sufren intromisiones
 de nuevos conquistadores
 con apoyo de habladores
 que aprovechan la ignorancia
 y arropan con tolerancia
 a mafiosos detractores.
 
 

OscaPoltro.jpg

Una cruz en el pecho

 

Una Cruz de Malta de un lado, hecha en plata, y el brillo del Escudo Nacional del otro, realizado en oro. Es la máxima condecoración que da nuestro país. Tiene grabado en el metal: Cruz La Nación Argentina al Heroico valor en Combate. Pero Poltronieri no puede leer esa leyenda: "Hice hasta cuarto grado y se me hace difícil distinguir las letras", explica con sencillez. Fue el único conscripto que recibió esta distinción.

 

Más allá de las medallas, Oscar es un hombre humilde. Se crió en el campo -estancia Santa Catalina-, donde su padre Ismael era puestero y su madre, María Esther Luciano -que parió diez hijos- la peleaba limpiando casas ajenas. "A las cinco de la mañana ya estábamos afuera, con helada y todo, porque había que trabajar", cuenta. Cuando tenía diez años ya sabía carnear corderos, ordeñar vacas y montar como un jinete experto. "En Malvinas eso nos ayudó a sobrevivir: yo era el que agarraba las ovejas para que pudiéramos comer".

 

La guerra lo encontró de franco. Era un domingo y le faltaba muy poco para recibir la baja del Servicio Militar obligatorio. "Volvimos al cuartel y nos dijeron que llamáramos a nuestros familiares para despedirnos porque nos íbamos a las Malvinas. Yo no pude avisar ni despedirme de mis padres. Sé que mamá lloró mucho y hasta se enfermó cuando supo que estaba en la guerra. Y mi papá se enteró recién en 1983, cuando el patrón de la estancia fue al pueblo, compró una revista GENTE con la tapa de Los Personajes del Año , donde yo estaba con mi uniforme, y le preguntó sorprendido: ‘¿Este no es tu hijo?'".

 

Bombas en la noche

 

Cuando el avión que transportaba a la tropa aterrizó en el aeropuerto de Puerto Argentino, el 13 de abril muy temprano, la voz del piloto, quebrada por el llanto, despidió a los soldados: "Querría quedarme acá con ustedes pero no puedo. Ahora tienen que poner en práctica todo lo que aprendieron en el Ejército para defender la Patria". "Ahí me dí cuenta que no era una broma: íbamos a la guerra", recuerda Oscar.

 

Su destino en las islas: Monte Dos Hermanas. Su función: apuntador de Mag, en la 3a Sección de la Compañía B del Regimiento de Infantería 6, a cargo del teniente Esteban Vilgré Lamadrid. "Caminamos casi 15 kilómetros con los bolsos, equipos y armas. Hacía mucho frío y el terreno era rocoso y muy difícil". Al llegar hicieron su pozo de zorro. Allí vivirían noventa días hundidos en la turba, bajo bombardeo constante y la metralla enemiga que anunciaba la inminencia del combate.

 

"Cuando los ingleses no atacaban ni tiraban bombas aprovechábamos para dormir un rato. Nos íbamos turnando. En las trincheras éramos todos iguales: no importaba si eras cabo, subteniente o sargento. En la guerra no había diferencia", recuerda "Poltro", como comenzaron a llamarlo en las islas, y le quedó para siempre.