CONCIERTO DE LA ALBORADA 2015AFILIACIONNações Unidas das Letras

SILVIO VASQUEZ GUZMAN
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Escribe la historia de la nueva gesta libertadora de Colombia


CONCLUSIONES DEL XVIII RÉCORD NACIONAL E INTERNACIONAL DE POESÍA 2011 Hemos concluido el XVIII Récord Nacional e Internacional de Poesía y hemos firmado al pie de los cerros tutelares de nuestra amada Bogotá en La Casa Bolivariana, al pie de La Quinta de Bolívar, nido de nuestra independencia, la carta magna de Naciones Unidas de las Letras. Fueron dos encuentros consecutivos donde convergieron personalidades hispanoparlantes del mundo literario de Argentina, Méjico, Estados Unidos de Norteamérica, Israel, Bolivia y desde luego Colombia--. Encuentro grandioso por la claridad en los conceptos, por la firmeza en los propósitos y por la unanimidad en los deseos de hacer que la palabra sea el eje conductor de la paz, uniendo a todas las naciones del orbe hispanoparlante, bajo el nombre de Naciones Unidas de las Letras.---Enmarcando la asamblea fundadora de Naciones Unidas de las Letras se desarrolló El XVIII Récord Nacional e Internacional de Poesía , bajo el lema POR LA PAZ Y LA UNIÓN UNIVERSAL DE LA PALABRA cuyo desarrollo fue todo un encuentro de lirismo, de poesía y de música, donde se destacaron grupos literarios como Tienes la Palabra, con Edda Cavarico a la cabeza quien brilló por su capacidad didáctica al dar a conocer, con su gran capacidad de síntesis los valiosos artefactos musicales de nuestras tribus aborígenes; la Asociación Cristiana de Jóvenes A.C.J. con el poeta Jaime Hoyos como coordinador y con el también poeta costumbrista y declamador Javier Soto Sierra quien subyuga con su sensibilidad y capacidad de inspirarse en lo autóctono , en lo vernáculo; Así mismo El Centro Poético Colombiano, El Pequeño Parnaso, el Aula de la Poesía, el Colegio San Luis de la Policía, que brilló por la calidad poética de sus jóvenes integrantes y la muestra pictórica de los niños del Colegio Ervid. Se destacaron también con su participación, por el departamento de Córdoba el poeta Libardo Campos y por el Valle del Cauca la poetisa Adela Guerrero Collazos. Así mismo ,sobresalieron en el ámbito musical y artístico el inigualable Coro Ángelis de Nocaima y su director Anderson Corredor Díaz, el dueto musical Sakra Buraja, con el saxofonista checo Vladimir Cháv y el contrabajista colombiano Aldo Zolev; la melodiosa voz de Alba Lucía Cano con la guitarra y su acordeón y la incomparable voz de Lucena Rojas; la participación de la bella y amorosa Helenita Benítez con su cadenciosa pareja de tango HELENA Y RAUL ; el conjunto de música flamenca dirigido por la reconocida bailadora Pilar Leal; la sensual , candorosa, tierna y subyugante Lida Carreño quien con su danza árabe y sus fulgurantes pasos evoca todo un poema de ritmos orientales.


Capítulo aparte fue la representación internacional, con Argentina a la cabeza, no solo por su número de participantes sino por la calidez y entrega amorosa a su poéticarepresentación, a su nutrida y permanente asistencia y la manifestación de hermandad y de cariño; seguida por Méjico, con don Manuel Salvador Leyva un poeta que demostró desde la Academia de la Lengua que tiene un profundo conocimiento y amor a Colombia y la poetisa América del Río cuyo comportamiento fue un derroche de
alegría, para enseñarnos el amor a su pueblo y a su raza y la amistad entre nuestros pueblos hermanos.--
Todos los participantes se distinguieron con su actuación, pero vale la pena resaltar y agradecer a la poetisa Inés Blanco-Luna de Abril quien con su capacidad de organización, su magnífica voz, su conocimiento profesional como Maestra de Ceremonias se destacó en la apertura de la convocatoria de Uniletras en la Casa Bolivariana y después en la inauguración del XVIII Récord Nacional e Internacional de Poesía, en la Academia Colombiana de la Lengua. El poeta Héctor Corredor Cuervo con suya proverbial atención a los visitantes extranjeros, se destacó como magnífico anfitrión.---Dora Graciela Nasif por su interés e intensidad de trabajo, no solamente en Semillas de Juventud sino con su capacidad de Síntesis como Secretaria de la Asamblea de Naciones Unidas de las Letras. Presento excusas a todas y a todos los que participaron en ambas entidades por no los nombrarlos aquí, aun que todos fueron importantes, para no hacerme prolijo.

Un hombre destacadísimo fue el poeta Luis Alberto Ambroggio, por su aguda observación, su erudición poética, su sapiencia y enfoque de las letras hacia un destino productivo para la humanidad.  Damos los agradecimientos a todas las poetisas, poetas, grupos literarios, musicales y artísticos que con su presencia coadyuvaron para darle vida legal y representativa a UNILETRAS y por participar en el magnífico desarrollo y finalización del XVIII Récord Nacional e Internacional de Poesía. Un reconocimiento especialísimo a la casa del Departamento de Nariño en cabeza de su directora la doctora María Victoria Guevara, su secretaria Ejecutiva doctora Diana Milena Monroy y su grupo de colaboradores quienes con el préstamo de la casa y su apoyo permanente para el buen desempeño.

SILVIO Vásquez Guzmán, vicepresidente de Algo por Colombia Miembro Fundador de Naciones Unidas de las Letras.
Bogotá, noviembre 9 de 2011

QUIMERA MATERNAL
A RITA GUZMÁN DE VÁSQUEZ, MI MADRE, en su día

En un vuelo de amor sin curvatura,
el embrión débil de mi edad primera
llevaste, cual si fuese una quimera
que vislumbra un mañana de ventura.

Y la quimera floreció en criatura
y la criatura en quien soñaste fuera
de un futuro letal, tu timonera,
sólo alcanza a seguirte con dulzura.

Porque, aunque soy tu sangre de paloma
me he manchado en el paso por el mundo
y he perdido la esencia de tu aroma.

Por eso hoy quiero en un febril abrazo,
sacarme el corazón de lo profundo
y llevarlo al nidal de tu regazo.

Mayo 1956

MATERNIDAD PRESENTIDA

Un torpor de silencios se anidó en sus entrañas
y un fervor de esperanzas la empezó a recorrer;
hizo cuentas sencillas de señales extrañas
e intuyó que un milagro se empezaba a encender.

De sus sueños y dudas expulsó telarañas,
y las dejó adheridas a chamizos de ayer;
y al palpar que sus senos, en turgentes hazañas
como copos de nieve, se sentían florecer,

entendió que un milagro se gestaba en su seno
con hálito sublime orlado de bondad;
era el hijo soñado que en su llegar sereno
cambiaría su mundo, de virtual soledad,
por un tierno capullo de refulgencias lleno,
y el grito estremecido de la maternidad.

SILVIO.. EN ESPERA DE UNA FOTOGRAFÌA

 

Cual llanero bravo, señor de la pampa,

jinete de algún valle americano, Laredo

o  el Paso, nada solitario, pura estampa

de feliz amigo del Zorro aventurero.

 

Silvio Vásquez Guzmán cabalga suertes

de infinitos vientos, atosigando tiempos,

va campante por haciendas "inocentes"

del pasado ingenio de viejos marrulleros.

 

Silvio, !Silvio!" , con tu adusta pose vas

dejando huellas de intrépido guerrero,

valiente desafío el tuyo de alcatraz,

 

no transitas nunca temidos agujeros,

solo habitas equinos pedestales vivos

y un sentir de ser. Para mi, lo más querido.


PRESENTE Y FUTURO DE LA POESIA, SILVIO VÁSQUEZ GUZMÁN PONENCIA

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CABALGANDO CON CRONOS

¿Alguno de ustedes tendría el arrojo de escribir acerca de un libro que no ha leído? Bien. Yo tuve ese arrojo y voy a leer lo que escribí. El autor del libro, aquí presente, ha tenido la peregrina idea  -no sé si me cree brujo-  de que adivinaría yo su contenido.

Puedo decir, sin brujería y sin equivocarme, que Cabalgando con Cronos es un libro bellamente escrito. Cada uno de sus poemas está estructurado en una métrica perfecta. Apuesto que en todo el libro no se encuentra un solo verso mal medido.

Escandir, esto es, medir el verso según las normas de la retórica, es una técnica que no encierra misterios para Silvio.

Cadencia, ritmo, hemistiquio, cesura, no están tan solo  teóricamente estudiados sino aplicados en la práctica de una manera que en Silvio Vásquez es absolutamente natural.

Y puedo anticipar, sin necesidad de consultar el oráculo, que el libro está, como los jardines en este mes de primavera, florecido en metáforas, rico en aromas, salpicado de luces.

Como no he leído la obra y el poeta, en el título, Cabalgando con Cronos,  usa la preposición con, que tiene dos sentidos, no sé si nuestro bardo al cabalgar con Cronos,  usaba a este dios como instrumento, valga decir, como cabalgadura a la manera de don Quijote sobre Rocinante, o más bien juntamente y en compañía de Cronos, a la manera de Sancho al pie de don Quijote.

Pero mientras Sancho era la prudencia suma, el pragmatismo raso, la mirada no más allá de las orejas de su jumento, sencillo con la simplicidad del campesino que sale por primera vez de su parroquia, nuestro poeta, junto a Cronos, tiene que ser la chispa de la lumbre, la sal del alimento, la fuerza de la mente. No lo dudo. Quizás, si Silvio Vásquez hubiera vivido al comienzo de los tiempos, Cronos no habría devorado a sus hijos innecesariamente y tal vez Zeus no lo hubiese destronado. Cronos, un dios de fuerza, un titán poderoso, fue vencido, no obstante, por los cíclopes, junto con los demás titanes. Pero aquellos, los cíclopes, al fin también cayeron, vencidos para siempre,  ante el dios de la poesía: Apolo. Y la lira y los versos apolíneos revivieron a Cronos...A Cronos, redivivo, que ahora cabalgará con Silvio hasta la consumación de los tiempos..

Desde luego, tampoco conozco el prólogo, pero sin ser adivino, puedo garantizar que nadie como Óscar Londoño, maestro indiscutible del lenguaje, diestro del buen decir, lector insigne, pudo haber descrito mejor la nueva obra de Silvio Vásquez. Óscar Londoño, que ha publicado tantos libros que creo que ha perdido la cuenta, es la experiencia misma y la capacidad extrema para calificar el nuevo  poemario.

Y tú, Silvio, como un nuevo Apolo, influye con tu verbo y con tu pluma para que Cronos, dios del tiempo, no permita que el hombre se destruya, muera de sed al agotar el agua. Silvio: que al cabalgar con Cronos,  tus odas hagan brotar el agua en la conciencia de los hombres. Poeta, que por tu gracia, Cronos detenga el tiempo, pero no la vida, ahora,  en una eterna primavera.

Jaime Hoyos                                                                   abril 22, 2014

 

 

CABALGANDO CON CRONOS

(En mis primeros 80 años)

 

Hoy puedo hacer balance de un largo recorrido,

nacido en la floresta, al son de chapoleras,

donde las verdes hojas de los cafetos niños

y los granos maduros y verdes y amarillos

dibujaron mis pasos como en una acuarela.

 

Los perros de mi angustia ya no ladran con ira,

tan solo mueven suaves sus colas despeinadas,

las huellas de mis plantas son borrosas y tenues,

diluyeron sus trazos al rose del destino

y se fueron volando como si fueran alas.

 

Los guijarros pisados en mi vida temprana

perdieron en el tiempo sus humillantes filos,

las espinas punzantes mellaron sus perfiles

y el carrusel del alma ya no gira con brío

pero deja en sus vueltas susurros de bonanza.

 

He llegado a la cima donde Cronos cabalga,

sin que yo me acobarde al son de sus pisadas,

tampoco sus fantasmas me asustan o me espantan;

tan solo me recuerdan que el miedo que inspiraban

no lograron siquiera amedrentar mi infancia.

 

Confieso que he luchado con coraje y pujanza;

a veces, a codazos, me sostuve en la brega

de la torpe y artera y febril burocracia,

pero los golpes viles que quisieron hincarme

los convertí en pavesas fundidas en el alba.

 

La vida hoy me acompaña sin compromiso alguno

y yo le doy las gracias sin exigirle nada.

Hoy mis brazos no luchan con el fervor de antes

pero están siempre abiertos para la paz del alma.

 

He dado sin medida y he recibido galas.

Dios me premió con creces, quizás por mi constancia;

me regaló una hija y un hogar caluroso,

en donde Dios lo es todo y los demás... confianza.

 

Silvio Vásquez Guzmán

 

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CABALGANDO CON CRONOS
Silvio Vásquez Guzmán
Mis Primeros 80 años

CABALGANDO

(En tus primeros 80 años)


Caballero andante que en un supuesto ocaso
cabalga altivo cumbres de fantástica semblanza,
recibe el viento de mi atrasada pluma el paso
y siente el afán que tiene de emular tu andanza.

Vibran en su torre las campanas de tu audacia,
ya no guerreras, el eco es de poderosa causa,
no es borroso el mapa del mañana, es infancia
el cálido batir de tus ochenta en serena pausa.

Volando va tu pluma por auroras bien trazadas,
el dulce manto del hogar abriga la esperanza
y el ocaso es ausente de tu prístina alborada.

Ya no antorcha de lejanos bríos, es aguda lanza.
Espanta y corre fiera los fantasmas del camino-
deja huellas que amamantan tu feliz destino.

Joseph Berolo

EL POETA.. Y SUS AMORES
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De regreso al pasado... en Presente de Amor eterno


Silvio Vásquez Guzman
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NARRATIVA, XXVIII Record de Poesía 2011

ALBORADA 2014

 


Un año más que suma esta alborada
Cargada de ilusiones y de sueños
donde pondremos todos los empeños
para el catorce azul de su llegada.

Y así será, porque esta madrugada
arderán con fulgor los tiernos leños
y de su humo brotarán risueños
los augurios de luz en carcajada.

Y aquí vamos, remando en contra flujo,
prestos a despedir el año viejo
con pasión, con constancia y con embrujo,

a reiniciar veloz cual tominejo
que surca sin usar el catalejo
porque el radar del pico lo condujo.

Silvio Vásquez Guzmán
Diciembre 31de 2013

*********

 Es un Honor inmenso pertenecer a LAS NACIONES UNIDAS DE LAS LETRAS y participar como Miembro Fundador de una organización que sueña con unir la palabra en un solo eco universal de paz, de amor, de poesía. Al aceptar tan honrosa designación como parte de un todo de grandeza, sé que también estoy aceptando una enorme responsabilidad, que espero con la ayuda del Altísimo, lograr estar a la altura de tan elevado compromiso.  Esta enorme y bella empresa espiritual que acabas de fundar, va a requerir no solo de todo tu esfuerzo personal sino también de tu alma, mente y espíritu.Afortunadamente, los que te conocemos de cerca, sabemos de tu capacidad intelectual, de tu idoneidad, de tu persistencia en el trabajo y que tu entrega desinteresada al servicio de los demás es proverbial e inconmensurable. Gracias pues mi querido Joseph y va un abrazo para ti y para todos los poetas compañeros de la fundación de esta grandiosa aventura llamada LAS NACIONES UNIDAS DE LAS LETRAS. Silvio Vásquez Guzmán

..Y la patria  soberana  onmipresente se vistió de selva, se mimetizó de ramas, 
se  convirtió  en rio, se alargó en caminos  de musgo,
torció  rumbo  hacia el  oscuro  laberinto  del infierno...
¡Solo Dios sabía que allí  estaba!
 
Joseph Berolo
Rescate camaleónico
Epigrafe al  histórico  poema de Silvio Vásquez Guzmán 

El Poeta Silvio Vásquez Guzmán
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SUS AMORES... UN EFRAIN SIGLO XXI..

'silvio vasquez <silvaguz33@hotmail.com>,

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CABALGANDO CON CRONOS 2013. SILVIO VASQUEZ GUZMAN

SEMBLANZA POETICA

Cimentado en el ejemplo de sus padres quienes sembraron en su alma el germen de la poesía, y fortalecido por sus hermanas y hermanos, lo dignificaron con su lealtad, apoyo y acicate su adorada esposa y su hija. Bajo esa sublime inspiración Silvio construye el mundo de su Poesía y como los juglares legendarios del Renacimiento, la pregona y alaba y se viste de bardo para cantarle a sus Musas Edith y Liliana, posadas simbólicamente en un balcón del Paraíso, allá, en el Edén de Efraín y María. Silvio, escribe Sylvia Lorenzo, en su comentario sobre su Poemario Reminiscencias y Añoranzas, ¨ con su rostro de asombro va observando las cosas; los clausurados bosques donde irrumpe la brisa, la misteriosa placidez de un valle, el ambiguo tañer de las campanas o las noches que se aprestan a recibir auroras¨.

Testigo admirador de sus caprichos literarios, no puedo menos que agregar que la poesía de Silvio logra conmover a quien la escucha, no tanto por la pureza de su composición y su destreza académica, sino por su enorme capacidad para ¨ asomarse a través de todo ese cartapacio de acertijos, informes, análisis psiquiátricos, arengas, que se están bautizando ahora, torpe o inocentemente, con el titulo de poesía¨, nuevamente Sylvia Lorenzo. --Clara y contundente es la poesía de Silvio Vásquez Guzmán, Poeta del saludo a cañonazo limpio cuyo estruendo no es de la pólvora maldita de las armas sino el prístino tañer de las campanas de su torre de Amor y de Paz. Para Silvio, las campanas, ¨Son del dolor la queja más sonora/ De la fiesta que llega son la risa. / Son la materia con que el mundo llora.¨

Loa al Poeta que sabe cantar -- Desde la Ventana de oro de su castillo terrenal al reino de las estrellas, Desde el Alma, a la Patria, a su Libertador, sus eras y sus fuentes de vida natural. con Pesadumbre Fugaz, al Pasado Imborrable, a los Estremecimientos del mundo, a lo trascendental y lo pasajero de la existencia humana; al Ensueño Familiar, el padre, la madre, la esposa, la hija, su sillón, su chimenea, la espera en vigilia eterna cuidando su precioso haber de Amor; A Flor de Piel , para el hechizo de la carne, el brindis por la Vida, el misterio de su encanto , el perfume incitador, el dulce presentimiento del amor silente con calor de nido; a la Utopía Anhelada , paz bucólica, paz posible, paz incierta, la guerra por la paz, para Reflexionar... porque el Poeta ha puesto a volar sus ilusiones .(Párrafo compuesto de extractos de los 6 capítulos de Reminiscencias y Añoranzas. --Loa al Poeta de la curiosidad poética, inspiradora de retratos hablados de cóndores, palomas, colibrís. mirlas, gallinas y gallinazos, oficios humanos, azules celestiales y negruras abismales, la selva de fantasmas guerrilleros y el abismo de las almas perdidas en sus laberintos.

Que repercuta por el mundo la palabra poética en hechos transformadores de la terrible condición humana. Si sus letras y las nuestras logran sembrar, así sea la más pequeña semilla de paz y de amor por la humanidad, ¡Que crezca y se multiplique entre las ya sembradas y por sembrar de todos los poetas del mundo! ¡NO MÁS PALABRAS! ¡POETAS! Las vuestras, Silvio, como las de tus hermanos poetas, es de pequeños dioses, ¡Resucitar requieren! para derrotar las Furias en el infierno de los hombres. ¡Oh! El Poema sin otra forma que la forma del alma que lo dice...innato brota de puro sentimiento. ¡Oh! El Poema que trasciende las fronteras de la tierra y se prende de la cola de un cometa. ¡Oh! El Poema aquel del bardo con lustre de academia y sencillez de campesino sin escuela. ¡Oh! El Poema aquel que sufre en el dolor del Yo, el dolor de todo ser humano... ¡ESO ES SER POETA! ¡ESO ES SILVIO! 


VIDA Y OBRA DE PORFIRIO BARBA JACOB
Por Silvio Vásquez Guzmán
Tertulia Club de Ejecutivos de Bogotá y A mi Antioquia.

Julio 25 de 2011
En esta corta disertación trataré de mostrar a Porfirio Barba Jacob desde el punto de vista poético y humano ya que en su errabundo trajinar por países de América se desempeñó siempre como periodista y de ahí derivó su subsistencia
Porfirio Barba Jacob, cuyo nombre de pila era Miguel Ángel Osorio Benítez, nació en Santa Rosa de Osos, Antioquia el 29 de julio de 1883. Hijo de Antonio María Osorio y Pastora Benítez.
Desde muy niño, sus padres lo dejaron al cuidado de sus abuelos paternos don Emigdio Osorio y doña Benedicta Parra, en el municipio de Angostura.
.
Su vida fue un permanente viaje. De angostura, sus abuelos lo enviaron a Bogotá a visitar a sus padres, donde estuvo dos años, durante los cuales no congenió con ellos y regresó a Angostura. Después lo enviaron a Medellín a casa de sus tíos. Allí estudió por un tiempo en la Normal, donde no terminó; regresó a Angostura, viajó luego a Bogotá a estudiar derecho pero tampoco logró graduarse. Hacia 1901 fue reclutado para participar en la guerra de los mil días. Terminada la guerra volvió a Angostura como maestro de escuela, pero su falta de paciencia lo obligó a renunciar a su nuevo empleo.
En 1895 inicia su peregrinación que lo lleva por varias ciudades de Colombia. En 1907 publica en Barranquilla sus primeros poemas. Según el propio Barba, su primer poema fue La tristeza del Camino. Poema que sorprende por su capacidad descriptiva, por su lirismo, por su musicalidad, por su sentimiento, y más aun, porque siendo su primer poema, parece que compendiara en él, no solo el recorrido de su vida juvenil sino todos los caminos que habrá de transitar en su futuro, incluyendo la muerte.

LA TRISTEZA DEL CAMINO (fragmentos)

"Ese viejo camino, rojo y largo,
que arranca de la margen del arroyo
a profanar el ópalo del monte
y va- tras el secreto de la cumbre-
en busca de inauditos valladares,
y se apaga por fin, pálidamente,
como una esperanza fugitiva..."

"Y he tornado a pensar que alguna noche,
en ronda jubilosa mis ensueños,
de la sierra por el viejo camino
se marchaban al mar peregrinando,
y que yo-doloroso y doloroso-
siguiendo con la cruz bajo la sombra
sus huellas de mirífico perfume,
alguna vez a hallarlos tornaría,
acaso retozando en la ribera...
Vana alucinación del pensamiento!
los sueños no se van por un camino,
se tornan viejos y se ponen pálidos
o se echan a volar-bajo el crepúsculo-
en las límpidas alas de la música
o en las alas ligeras de los versos."

"A ver, viejo camino taciturno...
cuéntame ahora tu congoja.
dime de tus hondos pesares, sensitivo,
que yo soy taciturno y sensitivo
también como eres tú, bajo la muda
penumbra de mis desolaciones...
Y déjame que aprenda en tu leyenda.
Háblame del horror de una conciencia,
de la extraña expresión de unas pupilas
y de la crispatura de unas manos
en la hora sin límites del drama
sobre los flancos de silencio pleno,
entre tu soledad, bajo la ruda
tiniebla luto y luto de la noche,
cuando algún extraviado caminante,
un mendigo tal vez o alguna vieja
de allende los sinuosos lineamientos,
bajaba por la zanja de tu encono
como un ebrio fantasma silencioso."

"Adiós, viejo camino, tú que llevas
a mi verde campiña abandonada,
a mi antigua heredad abandonada,
a mi paterna casa abandonada...

Cuando yo me haya muerto, el mismo cielo
seguirá cobijando tus veranos;
cuando yo me haya muerto, el mismo ignoto
confín se llenará con tu algazara
de viejo bermellón...
y algún poeta de brazo pusilánime y cobarde,
buscará tu leyenda y tus historias
bajo los versos lila de la tarde
y en las montañas fúlgidas y ustorias.
cuando yo me haya muerto, de los riscos
vendrán hasta el amor de tus laderas,
en busca de los pájaros ariscos,
los rapaces de sueltas cabelleras.
Cuando yo me haya muerto, jubilosas
las gentes te hollarán con su coturno,
tendrás pesares, te orlarás de rosas,
¡viejo camino, viejo camino taciturno...!"


De Barranquilla viajó a Costa Rica, Jamaica, Cuba, Ciudad de Méjico, Monterrey, Guatemala; ahí por controversias con el escritor Guatemalteco Rafael Arévalo, este se inspiró en nuestro poeta y escribió el libro "El Hombre que Parecía un Caballo". Continuando su periplo regresó a Cuba, donde, entre muchos poemas escribió Canción de la Vida Profunda Y Lamentación de Octubre.

CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA
El hombre es una cosa vana, variable y ondeante...
Montaigne

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar.
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe.
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar.

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en abril el campo, que tiembla de pasión:
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal:
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el bien y el mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
(¡niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!)
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
y hasta las propias penas nos hacen sonreír.

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar.
El alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.

Mas hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver...
Un día en que discurren vientos ineluctables
¡un día en que ya nadie nos puede retener!


A esta altura de su periplo, el poeta comienza a sentir pesado el fardo de su cotidiano discurrir y a lamentarse por lo que pudo ser y no fue, por su ceguera, al haber ignorado que toda acción trae su reacción y por lo tanto cada uno de sus actos le está mostrando sus consecuencias y escribe Lamentación de Octubre.


LAMENTACIÓN DE OCTUBRE
Yo no sabía que el azul mañana
es vago espectro del brumoso ayer;
que agitado por soplos de centurias
el corazón anhela arder, arder.

Siento su influjo, y su latencia, y cuando
quiere sus luminarias encender.
Pero la vida está llamando,
y ya no es hora de aprender.

Yo no sabía que tu sol, ternura,
da al cielo de los niños rosicler,
y que, bajo el laurel, el héroe rudo
algo de niño tiene que tener.

¡Oh, quién pudiera de niñez temblando,
a un alba de inocencia renacer!
Pero la vida está pasando,
y ya no es hora de aprender.

Yo no sabía que la paz profunda
del afecto, los lirios del placer,
la magnolia de luz de la energía,
lleva en su blando seno la mujer.

Mi sien rendida en ese seno blando,
un hombre de verdad quisiera ser...

¡Pero la vida está acabando,
y ya no es hora de aprender!


Siguió a Nueva York. Partió luego a La Ceiba, costa norte de Honduras; el 7 de junio de 1917 llega a El Salvador, día en que ocurrió un terrible terremoto, donde milagrosamente se salvó y tuvo la oportunidad de escribir en el diario local, por largo tiempo, acerca del mismo. Regresó a Ciudad de Méjico, de ahí, en 1919 pasó a Monterrey y en 1920, nuevamente a Ciudad de Méjico.
En Guadalajara dirigió la biblioteca del Estado de Jalisco. Fue expulsado de Méjico y volvió a Guatemala donde dirigió el periódico El Imparcial. Fue expulsado y se enrumbó nuevamente a El Salvador, de aquí pasó a Honduras donde fue predicador en campamentos bananeros; regresó a Nueva York, y luego volvió por tercera vez a Cuba. En 1926 estaba dirigiendo La Prensa de Lima como vocero del gobierno de Augusto Bernardino Leguía. Este lo tuvo viviendo en una mansión, pero al negarse Barba Jacob a escribir su biografía, asemejándola a la del General Bolívar, fue destituído y por seis meses estuvo viviendo de tugurio en tugurio hasta que el embajador colombiano, de turno, lo repatrió a Colombia por el puerto de Buenaventura. Tres años vivió en Colombia; aquí, en Bogotá fue Jefe de Redacción de El Espectador.
Regresa por cuarta vez a cuba donde conoce a García Lorca. El embajador mejicano en Cuba le reabrió en 1930 las puertas de Méjico, donde permaneció hasta su muerte en 1942.
Nunca utilizó su nombre de pila. Desde sus comienzos, en Barranquilla adoptó el seudónimo de Ricardo Arenales hasta 1922, cuando en Guatemala lo cambió por el de Porfirio Barba Jacob. En sus columnas periodísticas utilizó otros seudónimos como Juan sin Miedo, Juan Azteca, Juan sin Tierra, Junius, Califax, Alma Fuerte, el mismo que utilizaba el poeta argentino Pedro Palacios, Maín Jiménez. Al final quiso llamarse Juan Pedro pablo pero al presentir muy cercano el final de su pasantía terrena, prefirió que lo recordaran en sus oraciones como Barba Jacob.
El poeta siempre estuvo en un perenne viaje entre el mundo real de los caminos y el sinuoso e irreal de los ensueños. Igualmente iba tras de la muerte, la nombraba con frecuencia, receloso la seguía, la amaba y le temía. Lo desvelaba el incierto futuro y por eso escribe:

FUTURO
Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!):
soberbio y desdeñoso, pródigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era una llama al viento...

Vagó, sensual y triste, por islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.

De simas no sondeadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos -y humilde, humilde, humilde-
porque no es nada una llamita al viento...

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.

Fue Barba Jacob un hombre de contradicciones, agobiado por su propia conciencia; su actitud fue libertina, sin embargo en su psiquis vibraban los recuerdos de su infancia, quizás recordaba que su padre fue seminarista, pues, en su edad madura, en 1916, le escribe desde Monterrey a su gran amigo de juventud Alfonso Mora Naranjo: "Sea casto. Luche, sangre fatíguese, pero no se entregue jamás en brazos de la concupiscencia. Nada es peor, nada es más feo, nada hay más indigno de un alma. Solo en la castidad están la inteligencia y la fuerza".
Como corolario de sus contradicciones, a sus manifestaciones con visos de confesonario, antepone su pletórica fuerza festiva rindiéndole honores al dios Baco y mostrando su capacidad insaciable de disfrutar la vida con su poema La Balada de la loca alegría.
BALADA DE LA LOCA ALEGRÍA (fragmento).

"Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber -a danzar al son de mi canción...
Ciñe el tirso oloroso, tañe el jocundo címbalo.
Una bacante loca y un sátiro afrentoso
conjuntan en mi sangre su frenesí amoroso.
Atenas brilla, piensa y esculpe Praxiteles,
y la gracia encadena con rosas la pasión.
¡Ah de la vida parva, que no nos da sus mieles
sino con cierto ritmo y en cierta proporción!
Danzad al soplo de Dionisos que embriaga el corazón...
La Muerte viene, todo será polvo
bajo su imperio: ¡polvo de Pericles,
polvo de Codro, polvo de Cimón!
Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-
mi esfuerzo vano -estéril mi pasión-
soy un perdido -soy un marihuano-
a beber -a danzar al son de mi canción..."

El poeta, al vivir sus azarosos encuentros con la vida, añoraba sus amores juveniles, su primera novia, sus amigos de infancia, los paisajes nocturnos, las músicas del río y la flor del "convólvulo".


ELEGÍA DE UN AZUL IMPOSIBLE (fragmento)
¡Oh sombra vaga, oh sombra de mi primera novia!
Era como el convólvulo -la flor de los crepúsculos-,
y era como las teresitas: azul crepuscular.
Nuestro amor semejaba paloma de la aldea,
grato a todos los ojos y a todos familiar.

En aquel pueblo, olían las brisas a azahar.

Aún bañan, como a lampos, mi recuerdo:
su cabellera rubia en el balcón,
su linda hermana Julia,
mi melodía incierta... y un lirio que me dio...
y una noche de lágrimas...
y una noche de estrellas
fulgiendo en esas lágrimas en que moría yo...


Francisco, hermano de ellas, Juan-de-Dios y Ricardo
amaban con mi amor las músicas del río;
las noches blancas, ceñidas de luceros;
las noches negras, negras, ardidas de cocuyos;
el son de las guitarras,
y, entre quimeras blondas, el azahar volando...
Todos teníamos novia
y un lucero en el alba diáfana de las ideas.

La Muerte horrible -¡un tajo silencioso!-
tronchó la espiga en que granaba mi alegría:
¡murió mi madre!... La cabellera rubia de Teresa
me iluminaba el llanto.

Después... la vida... el tiempo... el mundo,
¡y al fin, mi amor desfalleció como un convólvulo!
...

(No ha mucho, una mañana, trajéronme una carta.
¡Era de Juan-de-Dios! Un poco acerba,
ingenua, virilmente resignada:
refería querellas
del pueblo, de mi casa, de un amigo:
«Se casó; ya está viejo y con seis hijos...
La vida es triste y dura; sin embargo,
se va viviendo... Ha muerto mucha gente:
Don David... don Gregorio... Hay un colegio
y hay toda una generación nueva.
Como cuando te fuiste, hace veinte años,
en este pueblo aún huelen las brisas a azahar...»)

¡Oh Amor! Tu emblema sea el convólvulo,
la flor de los crepúsculos!
El bardo Barba Jacob, siempre añoró su terruño, que para él fue Angustura, la tierra de sus abuelos; antes de morir evocaba el campo y a "sus campesinos tan cercanos a la perfección evangélica".
Cabe aquí recordar su Parábola del Retorno.


PARABOLA DEL RETORNO
Señora, buenos días; Señor, muy buenos días...
Decidme: ¿es esta la granja la que fue de Ricard?
¿No estuvo recatada bajo frondas umbrías?
¿No tuvo un naranjero y un sauce y un palmar?
El viejo huertecito de perfumadas grutas
donde íbamos ...donde iban los niños a jugar,
¿No tiene ahora nidos y pájaros y frutas?
Señora, ¿y quién recoge los gajos del pomar?

Decidme, ha mucho tiempo que se arruinó el molino
¿y que perdió sus muros, su acequia, su pajar?
Las hierbas ya crecidas, ocultan el camino...
¿De quién son esas fábricas? ¿Quién hizo el puente real?

El agua de la acequia, alma de linfa pura,
no pasa alegre y gárrula cantando su cantar;
la acequia se ha borrado bajo la fronda oscura,
y el chorro, blanco y fúlgido, ni riela ni murmura...
Señor, ¿no os hace falta su música cordial?

Dejadme entrar, señores... ¡por Dios! Si os importuno,
este precioso niño me puede acompañar.
¿Dejáis que yo le bese sobre el cabello bruno?
¿Que enmarca, entre caireles, su frente angelical?

Recuerdo... hace treinta años estuvo aquí mi cama:
Hacia la izquierda estaban la cuna y el altar...
Decidme, ¿y por los techos, aún fluye y se derrama,
de noche, la armonía del agua en el pajar?

Recuerdo... éramos cinco... después, una mañana
Un médico muy serio vino de la ciudad;
Hizo cerrar la alcoba de Tonia y la ventana...
Nosotros indagábamos con insistencia vana,
y nos hicieron alejar...

Tornamos a la tarde, cargados de racimos,
de piñuelas, de uvas y gajos de arrayán...
La granja estaba llena de arrullos y de mimos:
¡Ya éramos seis! ¡Había nacido Jaime ya!

Señora, buenos días, señor, muy buenos días.
Y adiós... sí, es esta la granja la que fue de Ricard
y éste es el viejo huerto de avenidas umbrías,
que tuvo un sauce, un roble, zuribios y pomar,
Y un pobre jardincillo de tréboles y acacias...
¡Señor, muy buenos días! Señora, muchas gracias.
Porfirio llevó una vida desordenada que fue minando su salud y su economía, a tal punto que lo indujo a hospitalizarse con frecuencia para no pagar arriendos ni hoteles.
La muerte le llegó en un cuartucho del "Hotel Sevilla" situado en la calle del ayuntamiento, en Ciudad de Méjico, víctima de una tuberculosis, el 24 de enero de 1942.
La crítica literaria hacia el poeta Barba Jacob ha sido muy amplia y contradictoria. Alguna, demasiado acerba, mordaz e iconoclasta, pero yo prefiero inclinarme por aquella que es positiva porque proviene de personajes destacadísimos de la vida literaria del país, como Álvaro Mutis, García Márquez, Bernardo Hoyos, Belisario Betancur, William Ospina, Álvaro Castaño Castillo etc.
O de poetas y escritores, ya desaparecidos, como Juan Bautista Jaramillo Mesa, León de Greiff, Germán Pardo García, Gonzalo Mallarino Botero, Abelardo Forero Benavídez, Manuel Mejía Vallejo, etc.
Eduardo Carranza, en 1942 llegó a decir que "Con la muerte de Barba Jacob desaparece el más grande poeta de todos los tiempos colombianos y uno de los mayores líricos del idioma español..." Andrés Holguín lo exaltó en todas sus antologías como el principal poeta colombiano.
Nicolás Bayona Posada dijo de él, que fue lírico como ninguno y que poseyó el arte maravilloso de unir a la música de las estrofas una embriagadora melodía de pensamientos originales y alucinantes.Según el escritor, ensayista, narrador y diplomático mejicano Alfonso Reyes Ochoa, Barba Jacob produjo la mejor prosa periodística de la lengua española.
La verdad de todo es que Barba Jacob era expulsado de todas partes, no por los artículos, sino por lo bien escritos. Como dice Fernando Vallejo, "la perfección de su prosa era el mayor insulto. O la lucidez de su inteligencia. Nadie en el periodismo en español escribía como él".
Para terminar quiero aportar un soneto de mi autoría, que formará parte de una antología de sonetos a Barba Jacob, en preparación, por el poeta antioqueño Luis Flórez Berrío.

B A R B A J A C O B

Era Barba un iluso con alma encanecida
de dar tumbos errantes sin repetir jornada;
los triunfos alcanzados en su vida pasada
eran un simple fardo que estorbaba la huida.

En su rostro de angustia se notaba la herida
que manaba, constante, arpegios en cascada
de rutilantes versos, que allá en la madrugada,
brotaban armoniosos con pasión de lirida.

Nunca midió sus pasos pero siempre su verso,
nunca inclinó su frente , ni tampoco su orgullo.
Su numen ilusorio llenaba un universo.

En su ilusión truncada de disfrutarlo todo
cambió su voz de trueno por una voz de arrullo
y se fue convencido que este mundo es de lodo.

SILVIO VÁSQUEZ GUZMÁN