CONCIERTO DE LA ALBORADA 2015AFILIACIONNações Unidas das Letras


Llegué al mundo en un pueblito de 300 habitantes llamado General Fotheringham, ubicado en la provincia de Córdoba, el 3 de octubre de 1984. Pasé mi infancia y adolescencia en medio del campo y lo verde. A los 18 años tuve, como tantos, que partir al centro, a la capital cordobesa, para realizar mis estudios universitarios. Desde ese momento me encuentro en la ciudad de Córdoba y en los últimos meses, cerca de terminar la Licenciatura en Letras Modernas, en la UNC. Trabajo en el equipo de investigación de la cátedra de Literatura Española Contemporánea como ayudante alumna desde el año 2009. Tengo publicaciones científicas sobre teatro español contemporáneo y mi trabajo final de licenciatura es sobre la dramaturgia del madrileño Juan Mayorga." Sofía forma parte de la nueva generación de Jóvenes Poetas y Escritores Universitarios miembros de Naciones Unidas de las Letras ,UNILETRAS Argentina, que trabajan en el desarrollo del Proyecto de Semillas de Juventud Congreso Mundial 2013 programado para su celebración en el 2013.  Escribe desde muy pequeña y como ella misma explica, "he empezado a escribir algo de narrativa, cosa que me cuesta un tanto ya que mis palabras se acortan a los versos y tengo un profundo acercamiento a la poesía... mi estilo va variando con el tiempo, con la vida, quizás porque lo sigo buscando aún... intento ajustar mis intereses, ya sean temáticas, reflexiones, vivencias y ficciones en un poema narrativo. En el mundo que me tocó crecer y por mi historia de cruces de vivencias creo que la hibridez de mi poesía es el reflejo de mi alma".. . Y de tanto hablar con amigos sobre la posibilidad de enviar textos de ellos y comenzar a movernos desde aquí para que ustedes nos conozcan, Siento que difundir  nuestra obra  es posible a través de Uniletras. Es un honor poder pertenecer a UNILETRAS
"un abrazosofía

Del agua, el bote y la ventana

Con cara de opa espero cruzar las vías
Y atrás, muy atrás vuelve el río.
Los hilos de agua mojan la ruta
El tren cruzó sin vía
Se metió en la pileta
Llegó a mi ventana y siguió su trayecto gris.


Desde la cama que da a las sierras
lejanas casi invisibles
escucho llenarse la pileta municipal
con algunos chorros profundos de agua.

En este pueblo no hay ríos ni lagunas
no hay más agua que la de los tanques y la de las napas.
Por un momento puedo colgarme en el viento sur
y adentrar en mis ojos llenos de espinas
imágenes de una pampa inundada de ríos, lagos.
Pronto los autos de la ruta,
la que divide el pueblo en dos,
tapan los chorros que ya son cascadas que crecen
en esa tierra que antes era trigo
en ese momento puedo recrear un mapa
de verdes y marrones
de sauces que se descuelgan cansados
sobre el agua que corre.
Pasan los autos
vuelven las cascadas, siento que floto con mi mapa,
estoy flotando en un pequeño bote blanco, azul y rojo
miro hacia los costados y la gente se mantiene
en sus casas, durmiendo, mirando el clásico.
Mi bote mi perra y yo atraemos un atardecer
enlazamos al sol y damos vuelta la noche.
No sé remar pero el agua me lleva
vuelvo a escuchar el sonido del agua
callado, está en mi patio, está detrás
y lo trae el viento.
El viento nos acerca a las cosas:
Viento norte, olor a chancho
Viento sur, tierra y polvo
Viento del oeste, aire de las sierras.
El viento me trae un río
puedo dar la vuelta a la noche
y tomar el bote,
viento sur, tierra
viento norte, animales
oeste, limpian las sierras.
El viento del este no se siente
Casi nunca hablan de su viento
Será porque lo ocupa más la salida del sol.
Mi bote me lleva y yo lo llevo a él.
Pasa el tren del lado opuesto de la ruta
Donde está la pileta municipal.
Pasa el tren, ya no hay río
Los vagones son grises y las ruedas chiflan
Mis ojos se fijan en el sus movimientos
Y permanecen inmóviles.
Con cara de opa espero cruzar las vías
Y atrás, muy atrás vuelve el río.
Los hilos de agua mojan la ruta
El tren cruzó sin vía
Se metió en la pileta
Llegó a mi ventana y siguió su trayecto gris.


SOFIA.JPG

LIDER DE JUVENTUDES UNIVERSITARIAS

Semillas de Juventud , Uniletras Argentina


 LLAMADO POR LOS MALOS POETAS

 

Se necesitan malos poetas.
Buenas personas, pero poetas
malos. Dos, cien, mil malos poetas
se necesitan más para que estallen
las diez mil flores del poema.
 
Que en ellos viva la poesía,
la innecesaria, la fútil, la sutil
poesía imprescindible. O la in-
versa: la poesía necesaria,
la prescindible para vivir
Roberto Fogwill
En Ponencia de Sofìa Fonseca
Uniletras, Argentina
.

 

.

Sofía Fonseca
U.N.C
Facultad de filosofía y humanidades
Escuela de Letras
Córdoba, Argentina
 
Llegué al mundo en un pueblito de 300 habitantes llamado General Fotheringham, ubicado en la provincia de Córdoba, el 3 de octubre de 1984. Pasé mi infancia y adolescencia en medio del campo y lo verde. A los 18 años tuve, como tantos, que partir al centro, a la capital cordobesa, para realizar mis estudios universitarios. Desde ese momento me encuentro en la ciudad de Córdoba y en los últimos meses, cerca de terminar la Licenciatura en Letras Modernas, en la UNC. Trabajo en el equipo de investigación de la cátedra de Literatura Española Contemporánea como ayudante alumna desde el año 2009. Tengo publicaciones científicas sobre teatro español contemporáneo y mi trabajo final de licenciatura es sobre la dramaturgia del madrileño Juan Mayorga." Sofía forma parte de la nueva generación de Jóvenes Poetas y Escritores Universitarios miembros de Naciones Unidas de las Letras ,UNILETRAS Argentina, que trabajan en el desarrollo del Proyecto de Semillas de Juventud mundial-  Escribe desde muy pequeña y como ella misma explica, "he empezado a escribir algo de narrativa, cosa que me cuesta un tanto ya que mis palabras se acortan a los versos y tengo un profundo acercamiento a la poesía... mi estilo va variando con el tiempo, con la vida, quizás porque lo sigo buscando aún... intento ajustar mis intereses, ya sean temáticas, reflexiones, vivencias y ficciones en un poema narrativo. En el mundo que me tocó crecer y por mi historia de cruces de vivencias creo que la hibridez de mi poesía es el reflejo de mi alma".. . Y de tanto hablar con amigos sobre la posibilidad de enviar textos de ellos y comenzar a movernos desde aquí para que ustedes nos conozcan, Siento que difundir  nuestra obra  es posible a través de Uniletras. Es un honor poder pertenecer a UNILETRAS
"un abrazosofí 

La Poesía necesaria


"Todo comienza y nace de una necesidad fraguada en la lengua."
Fogwill

Estamos en Córdoba, Argentina, es el año 2013 y nos encontramos con un panorama bastante alentador con respecto a la poesía. Si bien en Argentina, como en muchas partes del mundo, escribir y publicar poesía sigue siendo una tarea un tanto particular y hasta en algunos casos menospreciada, vemos nuevos autores jóvenes que se han ido formando en distintas escuelas y creando sus propios estilos que van desde la poesía comprometida con lo social, otra poesía más arraigada a las costumbres, a lo cotidiano, poesía relato, poesía introspectiva, alejadas de las métricas y los maestros poetas canónicos.
Los nuevos poetas están en una búsqueda constante de nuevos estilos y voces propias que los alejen de los escritores de culto. Vemos una creciente necesidad de llevar a la poesía las actividades más cotidianas, mezcladas con temas universales como el amor, la vida, la muerte, pero con una voz despejada de barroquismos y opulencia, voces nuevas y simples que no precisamente son menos complejas y profundas.
Quizás este uso de un lenguaje más coloquial sea una puerta de acceso a los más jóvenes a la lectura de poetas clásicos y contemporáneos, jóvenes que se inician en el hermoso trabajo de crear poesía y ver una oportunidad de plantear nuevos interrogantes y cuestionamientos sobre las distintas realidades y procesos creativos de cada rincón del planeta.
Tal vez la tarea de la escritura en estos tiempos de lo fugaz, lo virtual, tenga como primera responsabilidad seguir creando conciencias sobre el rol del escritor, del poeta.
Sabemos, los que escribimos, que es una lucha constante con las editoriales y los mercados que promueven distintas tendencias a la hora de dar a conocer nuevos talentos, nuevas obras, nuevas voces, que no siempre son las que merecen el lugar que tienen.
El primer problema que podemos destacar con respecto a la poesía y los jóvenes en el presente, y que indefectiblemente va a tener resonancias en el futuro, es la cuestión de la lectura. Necesitamos lectores activos primero que nada, para luego tener escritores; necesitamos crear poesía y literatura en general que acerque a los jóvenes a las letras, como dice el sabio y extenso poema de Rodolfo Fogwill Llamado por los malos poetas.

Se necesitan poetas gay, poetas
lesbianas, poetas
consagrados a la cuestión del género,
poetas que canten al hambre, al hombre,
al nombre de su barrio, al arte y a la industria,
a la estabilidad de las instituciones,
a la mancha de ozono, al agujero
de la revolución, al tajo agrio
de las mujeres, al latido
inaudible del pentium y a la guerra
entendida como continuidad de la política,
del comercio,
del ocio de escribir.

Tengo la suerte de haber vivido una época en donde la poesía se lee aún en papel pero también tengo la posibilidad de ver cómo la juventud busca otras alternativas para hacerse oír. Los blogs, las redes sociales están, son un hecho y, más allá de todas las connotaciones negativas que puedan suscitar, son caminos y medios al alcance de la juventud que quiere manifestar algo. Gracias a muchos blogs me he acercado a escritores que, de otra manera, no habría podido leer, gente que ha hecho un buen uso de la tecnología: el comunicar.
Los adultos, como formadores de personas, pueden y deben brindar las herramientas necesarias para que los jóvenes se acerquen a la lectura, para que eso que se llama literatura deje de ser una asignatura aburrida, y también lejana. Se puede alentar a los jóvenes a exponer sus pensamientos en palabras, sin por ello pretender que sean escritores de culto, vale la pena acercarles material que los atraiga al hermoso mundo de la poesía, que les habilite el pensar un ápice de expresión y la necesidad de la poesía.
Para concluir dejamos a las manos de los lectores una poesía de Fogwill, escritor argentino, lúcido y visionario quién hace ya casi 10 años hablaba con un lenguaje coloquial sobre la función de la escritura, la misión de la poesía y la necesidad de "malos poetas./ Buenas personas, pero poetas/malos." que se acerquen a las palabras, se sirvan de ellas y las devuelvan en forma de poemas.

LLAMADO POR LOS MALOS POETAS

Se necesitan malos poetas.
Buenas personas, pero poetas
malos. Dos, cien, mil malos poetas
se necesitan más para que estallen
las diez mil flores del poema.

Que en ellos viva la poesía,
la innecesaria, la fútil, la sutil
poesía imprescindible. O la in-
versa: la poesía necesaria,
la prescindible para vivir.

Que florezcan diez maos en el pantano
y en la barranca un Ele, un Juan,
un Gelman como elefante entero de cristal roto,
o un Rojas roto, mendigando
a la Reina de España.

(Ahora España
ha vuelto a ser un reino y tiene Reina,
y Rey del reino. España es un tablero
de alfiles politizados y peones
recién comidos: a la derecha, negros, paralizados, fuera del juego).

Y aquí hay torres de goma, alfiles
politizados y damas policiales
vigilando la casa.

A la caza del hombre,
por hambre, corren todos, saltan
de la cuadrícula y son comidos.

Todo eso abunda: faltan los poetas,
los mil, los diez mil malos, cada uno
armado con su libro de mierda. Faltan,
sus ensayitos y sus novela en preparación.
Ah.. y los curricola,
y sus diez mil applys nos faltan.

No es la muerte del hombre, es una gran ausencia
humana de malos poetas. Que florezcan
cien millones de tentativas abortadas,
relecturas, incordios,
folios de cartulina, ilustraciones
de gente amiga, cenas
con gente amiga, exégesis, escolios,
tiempo perdido como todo.

Se necesitan poetas gay, poetas
lesbianas, poetas
consagrados a la cuestión del género,
poetas que canten al hambre, al hombre,
al nombre de su barrio, al arte y a la industria,
a la estabilidad de las instituciones,
a la mancha de ozono, al agujero
de la revolución, al tajo agrio
de las mujeres, al latido
inaudible del pentium y a la guerra
entendida como continuidad de la política,
del comercio,
del ocio de escribir.

Se necesitan Betos, Titos, Carlos
que escriban poemas. Alejandras y Marthas
que escriban. Nombres para poetas,
anagramas, seudónimos y contraseñas
para el chat room del verso se necesitan.

Una poesía aquí del cirujeo en la veredas.
Una poesía aquí de la mendicidad en las instituciones.
Una poesía de los salones de lectura de versos.

Una poesía por las calles (venid a ver
los versos por las calles...)

Una poesía cosmopolita (subid a ver
los versos por la web...).

Una poesía del amor aggiornado (bajad a ver
poesía en el pesebre del amor...)

Una poesía explosiva: etarra, ética,
poéticamente equivocada.

En los papeles, en los canales
culturales de cable, en las pantallas
y en los monitores, en las antologías y en revistas
y en libros y en emisiones clandestinas
de frecuencia modulada se buscan
poetas y más malos poetas:
grandes poetas celebrados pequeños,
poetas notorios, plumas iluminadas,
hombres nimios, miméticos,
deteriorados por el alcohol,
descerebrados por la droga,
hipnotizados por el sexo
idiotizados por el rock,
odiados, amados por la gente aquí.

En las habitaciones se buscan.
En un bar, en los flippers,
en los minutos de descanso de la oficina,
entre dos clases de gramática,
en clase media, en barrios
vigilados se buscan.

¿Habrá en la tropa?
¿En los balnearios, en los baños
públicos que han comenzado a construir?
¿En los certámenes de versos?
¿En los torneos de minifútbol?
¿Bajo el sol quieto?
¿A solas con su lengua?
¿A solas con una idea repetitiva?
¿Con gente?
¿Sin amor?

No es el fin de la historia, es
el comienzo de la histeria lingual.

Todo comienza y nace de una necesidad fraguada en la lengua.
Falsifiquemos el deseo:
Te necesito nene.
Para empezar te necesito.
Para necesitar, te pido
ese minuto de poesía que necesito, necio:
quisiera ver si me devuelves el ritmo de un mal poema,
que me acarices con sus ripios,
que me turbes la mente con otra idea banal,
y que me bañes todo con la trivialidad del medio.

Y en medio del camino, en el comienzo
de la comedia terrenal, quiero vivir
la necedad y la necesidad
de un sentimiento falso.

Se necesitan nuevos sentimientos,
nuevos pensamientos imbéciles, nuevas
propuestas para el cambio, causas
para temer, para tener,
aquí en el sur.

Y arriba España es un panal
de hormigas orientales:
rumanas, tunecinos,
suecas a la sombra de un Rey.

Riámonos del Rey.
De su fealdad.
De su fatalidad.
De Su Graciosa Realidad.
La realidad es un ensueño compartido.
La realidad de España
es su filosa lengua pronunciando la eñe
y su mojada espada pronunciando el orden
del capital y la sintaxis.

¡Ay, lengua:
aparta de mí este cuerno de la prosperidad clavado en tu ingle,
suturada de chips, y cubre
nuestras heridas con el bálsamo de los malos poemas..!

Rodolfo Fogwill***

 

 

 

La conciencia del trabajo de los días

Podría ir a la punta del monte Fuji
a decir en silencio que la felicidad
no se grita.
pero prefiero sentarme con mi maestro
el ser en el que encajan todas las contradicciones
que no encajan en su cuerpo.

Mi maestro con un gesto de alivio sordo
mirará mis ojos, me servirá un mate
sonreirá y tal vez mencione otra vez
la metáfora del puntito blanco...

Cuando mi existencia estaba en la eterna oscuridad
él señaló un puntito blanco:
Siempre mira ese pequeño laser blanco
aprende de su espacio reducido ante la tela negra
con los días comenzarás a rasgar ese paño y ya no será un puntito
Blanco
serán reflectores
cada minuto
con cada respiración, más absolutos
y llegarás al momento donde el puntito blanco
Será una aureola blanca que llegará hasta las más lejanas
Vidas
Aún allí, en la extensa blancura
Siempre vigila el puntito negro.

Ese punto infinito dijo mi maestro
Es lo que hoy me marca, me señala
Con un dedo aleccionador
Que la felicidad no se grita
Ese punto negro es el equilibrio exacto
Entre lo que parece eterno y el fin
La conciencia del trabajo de los días
Ese punto negro será la cámara, la alarma
O la estrella de día
Que me hará perseguir lo que está detrás del estado
De felicidad y las simples ganas de gritarlo.

26-03-2012

La verdad de las plantas

 

 he prometido pasar unos días en casa de mis padres
donde todo es llano pero verde
y donde las viejas en sus reposeras son mi mamá
y mi abuela
donde los niños que tiran bombuchas ahora trabajan
en el campo
mientras mi padre riega el césped diariamente.


 

Caminando por la Colón
encontramos una planta rara
para vos era un lagarto
para mí un sapo
lo extraño en la textura rugosa y en los colores verdes y blancos
estridentes
parecía un calco de nuestra relación
-Rareza-.
Nos paseamos todo el centro con la planta
recorrimos una librería de antiguos y usados
oliendo libros viejos
la planta aguardaba en la bolsita
pendía del nylon con ansiedad de conocer un nuevo hogar
vos me mirabas con sonrisas sorprendido
y comentabas: "cada loco con su tema"
por mi planta
por comprarla y mecerla como a un cachorro.
Éramos los dos felices en sólo unas horas
y en eso también colaboraba la adquisición de la planta.
Ella llegó a casa
sus hojas delataban felicidad
y fue acomodándose de a poco al balcón
-es verdad-
debería estar en un lugar menos carcelario
pero querida, a las dos nos tocó esto.
Disfrutamos con él y con la planta
en lo que quedaba antes de su partida
interminables abrazos y miradas:
Con las plantas uno se mira y ese es su sentido
más relacionado.
Ayer las regué a todas
antes de ayer llovió
anoche él se fue y lloró
hoy
la planta lagarto sapo
demostró su verdad
sus hojas cubrían toda la maceta como una alfombra:
La tristeza es otro sentido desarrollado por las plantas.

II

Una vez regada por mi mano
la planta moribunda
comenzó a elevar sus hojas
como yo mis brazos en busca de aire
en busca de una salida a la falta de él
de saber que ya no está con nosotras.
Y lo peor es
que él está
en aquel lugar seco, tranquilo
mimetizándose con su propia naturaleza
árida, desértica, rodeada de cactus
y lejos.
Mientras a nosotras nos derrite la humedad
y ni aún así podemos reverdecernos
darnos ese aliento de vida que tiene los seres verdes y tiernos.


III


Me están creciendo los bellos
de las piernas
las axilas
estamos mi planta y yo
entrando en el estado natural de la dejadez
de la soledad
y como viejas en verano en las reposeras
dejamos que pase el tiempo
como los niños en las bicicletas
tirándose bombuchas de colores pálidos
ajados como revistas de los 80.
La planta sigue viva e inmóvil
me mira juzgando esa inmovilidad.
Le he prometido pasar unos días en casa de mis padres
donde todo es llano pero verde
y donde las viejas en sus reposeras son mi mamá
y mi abuela
donde los niños que tiran bombuchas ahora trabajan
en el campo
mientras mi padre riega el césped diariamente.