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LUIS FLÓREZ BERRÍO

Para los amigos que conforman la organización: Algo por Colombia y Naciones Unidas de las Letras,
Todos ellos llevan en el alma un poco de horizonte y un trino de silencio. 
A ustedes amigos, quiero hacerles llegar mis gratos recuerdos y el más férvido abrazo.
Ellos, a pesar de las distancias y de las hondonadas, y de tantos crepúsculos, siguen adelante en bien de la poesía, de la belleza, de la cultura y del amor poético.
Ellos, relumbrantes de luz y ritmos de bonanza, se acercan más y más para embellecer los ayeres y entibiar el futuro. 
Ella, la poesía, la tímida, la penitente, la que sonríe, la que piensa; esa que diluye campanadas, la que silencia pudores y le pone sonidos al arrullo; la que sale del alma de la tarde, la que comulga con ritmos de arroyuelo somnoliento, la que busca plegarias a través del ensueño; la que diciendo amor despliega omnipotencias, la que llamando a Dios encuentra soliloquios, la grácil, la quimérica, la que se torna blanca y roja, pesarosa, diluyente, candorosa, que fluye y canta, reza, brilla, la que se sabe endiosar como el oro brillante de las albas, la que sabe trinar, posar, bendecir, dulcificar la pena, rezar en el silencio, peregrinar con alma y entibiar el perfume de todos los emblemas y todos los arcanos.
La poesía, silente, sonora, perenne y pensativa; ella, con giros de nobleza, dulcifica, tempranea, sonríe lisonjera, y en medio del arruyo cristalino, se apacigua creyendo que la vida, se va divinizando entre la brizna.
La poesía sensitivamente, penetra en el ensueño de las almas, y cuando esgrime su pasión de arcángel, se arrodilla en silencio cristalino para poder sonreir, cuando la tarde, se vuelve poetisa del silencio.
En estos momentos, casi mudos y tristes, la poesía sufre un desmayo de locas pesadumbres y queda en la orfandad llorando sus recuerdos.
Considero, muy difícil, que la poesía recobre sus pesares y resucite a la luz de su belleza.
¿pero, y por qué? Simplemente porque en los planteles educativos, vale más un porro callejero, que la dulzura y la belleza... que vibra entre las venas de un poema.
¿Necesitamos saber cuándo empieza de nuevo el amor por la poesía, y cuándo la vamos a resucitar.?
Pensemos... si, pensemos hasta que surja un líder victorioso, más allá de los propios deseos de la poesía.
Amigos, esta es mi ponencia poética con la que quiero entregarles mi aporte para el: PRESENTE Y FUTURO DE LA POESÍA.
Fraternamente.
Luis Flórez Berrío
Poeta de la paz.

  Ella, la poesía, la tímida, la penitente, la que sonríe, la que piensa; esa que diluye campanadas, la que silencia pudores y le pone sonidos al arrullo; la que sale del alma de la tarde, la que comulga con ritmos de arroyuelo somnoliento, la que busca plegarias a través del ensueño; la que diciendo amor despliega omnipotencias, la que llamando a Dios encuentra soliloquios, la grácil, la quimérica, la que se torna blanca y roja, pesarosa, diluyente, candorosa, que fluye y canta, reza, brilla, la que se sabe endiosar como el oro brillante de las albas, la que sabe trinar, posar, bendecir, dulcificar la pena, rezar en el silencio, peregrinar con alma y entibiar el perfume de todos los emblemas y todos los arcanos.La poesía, silente, sonora, perenne y pensativa; ella, con giros de nobleza, dulcifica, tempranea, sonríe lisonjera, y en medio del arruyo cristalino, se apacigua creyendo que la vida, se va divinizando entre la brizna.La poesía sensitivamente, penetra en el ensueño de las almas, y cuando esgrime su pasión de arcángel, se arrodilla en silencio cristalino para poder sonreir, cuando la tarde, se vuelve poetisa del silencio.En estos momentos, casi mudos y tristes, la poesía sufre un desmayo de locas pesadumbres y queda en la orfandad llorando sus recuerdos.Considero, muy difícil, que la poesía recobre sus pesares y resucite a la luz de su belleza. ¿Pero, y por qué? Simplemente porque en los planteles educativos, vale más un porro callejero, que la dulzura y la belleza... que vibra entre las venas de un poema. ¿Necesitamos saber cuándo empieza de nuevo el amor por la poesía, y cuándo la vamos a resucitar.?M Pensemos... si, pensemos hasta que surja un líder victorioso, más allá de los propios deseos de la poesía.

Amigos, esta es mi ponencia poética con la que quiero entregarles mi aporte para el:

PRESENTE Y FUTURO DE LA POESÍA


LA PAZ CANSADA -- 1.954

 

LA PAZ CANSADA  -- 1.954

La paz, no tiene paz, nació cansada,

Creció enfermiza y navegó en la sombra

Dios que la quiso tanto, no la nombra

Y en sus milagros la dejó olvidada.

 

Todos la piensan  blanca, y es morena,

Desconoce la voz de los pastores,

No ha podido apoyarse en los amores

Ni desprenderse de su propia pena.

 

La paz ni en los ministros parroquiales

Con su bíblico símil de paloma;

La paz ni en la penumbra que se asoma

Callarán sus lamentos desiguales.

 

No la tiene el poeta, ni el gitano,

Ni el mago, ni el monarca,  ni el coloso;

Ni siquiera la tiene el perezoso,

O el enfermo, o el triste o el profano.

 

¿Qué ha sido nuestra paz? puerto sitiado,

Barandal de impresión, fragmento raro,

Trapecio de crueldad, costa sin faro

Y efímero capricho desvirtuado.

 

La paz con su desplante de querella

Fingióse catedral de fantasía

Y el hombre Dios, que de la paz venía

Nació sin paz, y falleció sin ella.

 

  LOS HIJOS NATURALES   --1.954 

 

Todo es triste, los hijos naturales;

La sombra de la tarde paisajista,

La nueva ley de la oración turista

Redimiendo palomas y chacales.

Todo es leve, los hijos naturales;

Los amores,  la luz de la esmeralda,

La brisa que apacible da la espalda

Mientras nace la aurora sin pañales.

Todo es grave, las penas capitales;

La crueldad maguyando las criaturas,

Las entrañas formando curvaturas

Y el dolor de los hijos naturales.

Dios no tiene la culpa de los males,

ni de todo el placer, ni del hastío;

cómo duele la mancha del desvío

doliéndole a los hijos naturales.

Eva y Adán tuvieron barandales

Donde apoyaron su primer quejumbre;

Después con misteriosa pesadumbre

Vieron crecer los hijos naturales.

Tres frutos siempre seguirán iguales,

La crueldad magullando las criaturas,

Las entrañas formando curvaturas

Y el dolor de los hijos naturales.

BLASFEMIA LÍRICA

 

Perdonaste señor, a los judíos,

Y también a los míticos traidores;

Ta place bendecir los pecadores

Y comprender a los que son impíos.

 

Ya no pretendo sublimar desvíos

Mientras tenga tu paz, negros clamores;

Comprendo que tus gélidos amores

Refractan todos los caprichos míos.

 

Contigo mi señor, arpa sin tono,

No busco placidez, ni te perdono

Poique nunca tu faz me la ofreciste.

 

Sobre todo Jesús, porque tu cielo,

Que no sirve de paz, ni de consuelo,

Siempre lo veo demasiado triste.

 

EL LOCO

 

Le llamaron el loco, muchas veces,

Y en muchas veces resistió la ofensa;

Decía que su paz, era defensa

Para tantas y tantas lobregueces.

 

Cierta vez se nos puso pensativo

Frente a tal remoquete pernicioso,

Y huyó para su finca de reposo

Con cierto pensamiento imperativo.

 

Pasó feliz, oyendo los turpiales,

Pero al mirar los árboles frutales

Un mango deleitable quiso ser,

 

Se trepó sobre el árbol deseado,

Después dijo al quedarse concentrado,

Ya estoy maduro... y se dejó caer.

 

 

 

 

FRANCISCO DE ASIS

 

Su nombre sabe a pan, y en el empieza

El trino que desviste la mañana,

O el rubor que salpica la manzana,

O el parral que columpia la tristeza.

 

Tiene tanto de infancia su pureza,

Tanto de sol su gloria soberana,

Que la luz en racimos se desgrana

Frutecida a los pies de su grandeza.

 

El arco iris de su amor sublime

Vierte un ramo de alondras que redime

La recóndita cruz del poverelo.

 

Y el corazón, lucero del arcano,

Le palpitó en el cuenco de la mano

Y hoy no le cabe en la mitad del cielo.

 

 

 

 

APETECIBLES

                        Año 1.960

 

Tú me das de tu amor sin diluirte,

Y uno del otro, plenos de bondad;

Ya sabemos sufrir con igualdad

Aunque ignores la forma de sentirte.

 

Muchas veces pretendo bendecirte

Por no seguir en pos de vanidad,

Como si en esa forma de humildad

Pudiera en mis adentros confundirte.

 

El amor es la cruz de los arrullos

Donde se crucifican los capullos

Para luego quererse redimir.

 

Y en la hondura sin fondo de lo humano

Llora sin llanto el corazón pagano

Y otras veces se muere sin morir.

 

TERNURA

AÑO 1.980

 

Pienso en tu piel, y en tanta curvatura

Y en los cálidos besos de cereza

Desnudando el sabor de la pureza

Bajo el hondo fluir de la dulzura.

 

Quizás no he visto abnegación más pura

Sublimando el amor con tal nobleza,

Que a la venus le presta su belleza

Y a la misma belleza su ternura.

 

Admiro ese color de tu mirada,

Y el lila en tu sonrisa evanescente,

Y el hechizo en tu faz peninsulada.

 

Además, esos ojos imperiales

Me penetraron tan certeramente,

Que fueron dos flechazos boreales.

 

 

ARMONÍA

Año 1.954

 

Al fin se despertó lo que dormía

Bajo la tempestad de tus quimeras...

Al fin ese soñar de lo que esperas

Se guarnece de luz y de armonía.

 

Al fin se maduró tu fantasía

Con temblor de palomas mensajeras...

Sabe tu voz a músicas viajeras,

Y a racimos... y a miel... y a poesía;

 

Y a rumores de mar que reverencio

Mientras llegan los cisnes de mi sueño

Junto a tus pasos que soñé en silencio.

 

Armonía eres tú cuando adivinas

Pulsar el trino que viajó sin dueño

Por la cruz de mis ansias peregrinas.

 

A continuación les quiero compartir algunos de los (55) cincuenta y cinco sonetos que le escribí a mi gran ídolo en la poesía, Porfirio Barba Jacob.

 

 

PENUMBRAS

 

Dile a tu corazón que te permita

Diluir los desiertos de la espera;

Que te cambie tu núbil primavera

Por el triunfo que nunca se marchita.

 

Dile al alma que vive tan cerquita

Que desnude tu sombra campanera,

Que tu férida mente de quimera

Te de nimbos de frágil margarita.

 

Dile a tus rimas que tu ser de averno

Se torne joven y a la vez eterno

Para embriagar el cielo que te nombra.

 

Dile al dolor que apague su locura,

Aunque pase de cerca tu pavura

Y nos deje un poema entre la sombra.

 

 

PRIMAVERAL

 

Me sabe a plenilunio tu sonrisa

Y a trinar tu alegría desolada;

Me sabe a lejanía continuada

Tu corazón que se meció en la brisa.

 

Me sabe a primavera la imprecisa

Soledad de tu muerte perpetuada;

Me sabe a florescencia fustigada

Tus dominios de sombra y de ceniza.

 

Me sabe a ritmo tu canción que adoro

Y a cruz azul en el confín de un lirio

Tu sol febril luzbelizando el oro.

 

 

Es un trasluz lo que con paz presencio,

Aunque la gloria rompa mi martirio

Santiguando el rosal de tu silencio.

 

POETA EN ARMONÍA

 

Estás en armonía con el cielo,

En dulce comunión con la alturas,

En arrullo sutil con las dulzuras

Y en un vuelo de paz con el consuelo.

 

Llegaste al reino que se queda niño,

Al edén alquimista del futuro,

Al ámbito sin fin para lo puro

Y al universo del mejor cariño.

 

Ya tienes el almíbar, la pureza,

La placidez de de luz con la belleza

De tu canción que floreció en la rosa.

 

Ya sientes el amor de los amores,

Un trigal desgranando ruiseñores

Y un retorno a tu granja luminosa.

 

DIOS Y PORFIRIO

 

Ayúdame, señor... padre constante;

Me siento solo en ritmo de silencio,

Sin embargo, señor, te reverencio

Aunque apenas me mires un instante.

 

Yo quiero a los humildes que me rezan,

a los pobres que buscan mi alegría,

los que ignoran la infiel hipocresía

y en pos de mi bondad se desperezan.

 

Estoy febril, soy un poeta triste...

Y si de pronto mi piedad resiste

Yo te puedo rezar una oración.

 

Te ganaste mi amor con ese anhelo...

Te voy a dar la plenitud del cielo

Y te ofrezco, también mi corazón.

 

 

ARCANIDAD

 

En la mitad de un ritmo con olvido...

Y en el gris de la tarde renegada,

Un arcángel con alma subyugada

Se robó tu sosiego florecido.

 

Se volvió tu rosal, rezo de arcano...

y en u sombra con giros de velero,

se sintió tu arrebato caminero

con los deseos de ofrecer la mano.

 

Volvieron a gemir tus ilusiones...

Y al no seguir con hondas tentaciones,

Se fue creciendo tu incurable tos.

 

Tembló en tu pecho un corazón de santo...

Y en la turbia mitad de tu quebranto,

Casi no admites la bondad de Dios.

 


Breve relato a nivel de curriculum

Naciò el 22 de septiembre de 1.926 en San Andrés de Cuerquia, Antioquia. Escribe poesía desde los trece años. A los 28 años escribió su poema cumbre, La Paz Cansada,el 22 de Abril de 1.954 en el sitio llamado "La cueva de los iluminados."
La escribió en 30 minutos y al día siguiente apareció publicada en el periódicoLa defensa, se dice que en la actualidad ha sido traducida a más (13) trece idiomas.Al dìa siguiente escribió, Los Hijos Naturales, otro de sus grandes poemas.
Es denominado el poeta de la paz porque, con sus poemas, hace un verdadero tratado sobre la paz, hace tal vez una de las mas grandes apologéticas a la paz.Algunos poremios y reconocimientos sobresalientes.
RECONOCIMIENTO "LAURO DE ORO",OTORGADO POR ALGO POR COLOMBIA Y NACIONES UNIDAS DE LAS LETRAS.--PREMIO LOBO DE LA PAZPoeta, escritor, declamador, trovador; fundador de varias tertulias literarias,Casa de poesía Luis Flórez Berrío, Semillero ecológico, Cofundador del periódico meñique, colaborador del periódico Órbita SIGLO XXI , colaborador del periódico la defensa.Ha publicado (29) veintinueve libros.Entre libros de poesía, novelas literarias, revistas literarias, Algunos títulos de mis libros y de mis obras.

Bajo los hongos-Los hipócritas. tomo uno.--Los hipócritas. Tomo dos.--El umbral de los poetas.--Filigranas de luz.--Mientras pasa la vida.--Cartas al infinito. entre otros...---La paz cansada.--Los hijos naturales.--Francisco de asís.--El loco--Maternidad.--Blasfemia lírica...




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