alina123.jpg


ALINA VELAZCO-RAMOS MÉXICO D.F. 
 Cedro 45 Col. Natalio Vázquez Pallares. Yurécuaro, Michoacán. México

Objetivo personal como miembro de UNILETRAS. Compartir y departir con gente que guste de las letras.

Escritora, Poeta, Periodista y Gestora Cultural. Estudió el Diplomado en Creación Literaria del Ins
tituto Nacional de Bellas Artes y ha estado presente en lecturas en diversos foros de los estados de Colima, D.F., Estado de México, Jalisco, San Luis Potosí, Michoacán y Oaxaca en México. Miembro de la Red Mundial de Escritores (REMES) y del Movimiento Poetas del Mundo. Participó en el XXII y XXIII Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes. Oaxaca, México y en el I Encuentro de Escritores (Entre Paréntesis) en la ruta Villa San Hernán, Valle de Colchagua, San Fernando, Chile. Coorganizadora del VI Encuentro Poetas en Carnaval, Pasto Nariño, Colombia y organizadora de su I versión en Colima, México. Coorganizadora del encuentro El Mundo Literario Contemporáneo en Caxias, Maranhao, Brasil. Mención de honor en el género Poesía del XLIV Concurso Internacional de Poesía y Narrativa Audiolibro "Voces de Hoy 2015" Buenos Aires, Argentina. Finalista en el certamen "La Décima es un Árbol" del Museo de Artes y Oficios de Santa Clara, Cuba. Traducida al Rumano, Italiano, Inglés y Portugués; publica en suplementos, revistas culturales, blogs y antologías de poesía y cuento en México, Chile, Rumania, País Vasco, República Dominicana, España, Perú, Argentina, Cuba, Estados Unidos, Bolivia, Canadá, Italia, Honduras y Brasil.

 

 

horus.jpg

HORUS
 
Te busco en el mitológico instante antiguo que nos une
y ansío sentir cerca los colores que surgen de tus manos.
Esos que cambiarán el arco íris del blancogrisnegro de mi ser 
y me llenarán la piel de entes de legendaria estirpe.
 Mi persona tiembla tan solo verte. 
Y es que te deseo jugando en mi entrepierna, 
como nadie antes te deseó, dulce Horus. 
Señor obscuro, hedonista. 
Dios que corrompe mis sensaciones dormidas.
 Cierro los ojos y lo roto de tu nombre, 
plasmado en el papiro,
se convierte en eso que me lleva al éxtasis.
 
Al suave gemido que escapa de mis labios, 
cuando por las madrugadas, 
tomas mi sexo subrepticiamente, 
en el sueño perfecto en el que solo existimos tú y yo.
Aunque tus caricias regresen siempre al territorio de la mujer leopardo.

 

*****

Horus ("el elevado") era el dios celeste en la mitología egipcia. Se le consideraba como el iniciador de la civilización egipcia. Era el dios del cielo, de la guerra y de la caza.[cita requerida] Su nombre egipcio era Hor (Ḥr); Horus es su nombre helenizado (Ώρος). La deidad griega asociada fue Apolo Febo. Era el hijo de Isis y Osiris.*Ojo de Horus Siímbolo universal de la intuición y la percepción, El Ojo que todo lo ve, Este es sin duda uno de los amuletos más conocidos del antiguo Egipto y del mundo musulmán como talismán de la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la habilidad de renacer. Su significado literal sería algo como «la unidad o totalidad restablecida». Este significado se refiere a que el ojo de Horus simboliza la totalidad, aquello que ha vuelto a su ser y se ha completado. A continuación os contamos la historia en torno a este significado...Wilkipedia


shaw.jpg

EVOCACIÓN

 

Eres como los olores que sazonan mis desayunos.
Tu presencia me sabe a tortilla recalentada en el comal.
A la salsa que hacían a molcajete en el pueblo
y no tenía mayor secreto que ser ella:
sal, ajo, tomate asado y chile de árbol
danzando un baile de sensuales jugos.
 
Por las mañanas despierto y al pensarte canto para mi.
Te anhelo. Te espero/aspiro,
como al café de olla con canela y piloncillo
que a cada ratito me daban en la Mixteca.

 
Eres agua que reposó en un cántaro de barro
y pan de Comala recién horneado.
Todo tú, mi alimento eterno.
 
Y tu piel (cafetal de frutos maduros),
me lude y penetra hasta el punto certero de mi adicción a ella.

 

beduino.jpg

BEDUINO

 

Recorre con tus dedos,
la superficie de arena de mi piel
y haz que de ella surjan flores color violeta,
frutos de exótico sabor.
 
Dame la vida que se perdió en otro cuento. 
Convierte mis noches,
en ese intercambio prohibido, lascivo
creado para ambos 
en la parte de la luna que no podemos ver.
 
Hunde tu lengua en el arco de mi espalda.
Lámelo cada noche. Paladéalo.
Saborea la inocencia y perversión de mi oasis.
Avasállame hurgando en las ruinas 
que el enemigo de otra era dejó.
 
Libera a besos, la salina humedad 
que brota de entre las columnas 
que sostienen mi ser,
dulce hombre del desierto.