Hojas de CalendarioíTENGO SED! *

¡Oh, amor, permítenos ser sincero
el uno con el otro! por que el mundo que parece yacer a nuestros pies como la tierra de los sueños, tan variado, tan bello, tan nuevo,
en verdad no ofrece placer, no amor, no luz, no certidumbre, no paz ni ayuda alguna para el dolor... Matthew Arnolds 1867 Postrimerías del siglo diecinueve cuando las inciertas realidades Victorianas se desintegraban, parecía que solo quedaba el amor para aferrarse. (Historia Natural del Amor. Norton Hunt)
Pretensión de vida más allá de un jardín
Conserva este libro de ternuras engarzadas
con el hilo de fantasía de mis viajes secretos
a la luna, travesuras todas para ti forjadas,
andanza hidalga por el mar de tus encantos.
Sola tú por estas líneas viajarás cuando vayas
con la llama de tu faro prendida en luna llena,
ya sin más, y yo te llame a mi rincón de plata
a comulgar conmigo en nuestra propia estrella.
Nadie nunca en duelo su mirada en estas líneas
que traza mi demencia posará, que sola tú de amar
ganado tienes el derecho a derrochar mi herencia
en el cálido templo donde bien supimos consagrar.
Tuya la verdad de todas mis andanzas, el viento
de todas mis tormentas, tú la más constante Musa,
el estruendo de todos los volcanes de mi aliento
y la razón aquella buena de todas mis astucias.
Tú serás la espuma del abierto mar calmado
de mi viaje ya trazado, blanca correrás tu sino
de vivir sin llanto rumbo a donde viajo alado,
para vivir de nuevo y sin final todo lo vivido.



Bosque donde aún se tala y la sombra de la verde comba cubre aún la retirada

I Traducciones --poemas publicados en www.poetry.com

Hija del Mar

 

Daugter of the sea 

In the air, a soft, warm breeze.

In the breeze, a gentle sound.
In the sound, a name of love.
In the name, some profound,
pure and sweet gift of grace,
for all times remembered well.

In such a gift, an island sea
of gracious hills and tropic dreams.
A place to turn to, when far away,
to ignore all pain in limpid streams,
its golden shores and sandy ways
of luscious forest and palms of faith.

Such the young tenacious girl
born upon a time of tenderness.
The brightest sun, the mountains
touched that day in endless song
of light, and there were fountains
of joy spilling life for long.

 


Temor....

 


!Que Ironía! la de ser feliz,
superar la gran angustia de vivir
al borde de un dulce devenir,
a la espera de un fugaz ardid,
el dolor de un amor perdido
y la pena de saberse herido.

 

 

Miedo de abrir los ojos al alba
cuando llega de un trasnocho largo,
de andar los caminos del mañana,
los quehaceres repetidos y amargos.

 

 

Miedo del temblor del mundo
abrumado de tantas cosas viejas,
del lento gotear de los segundos
en un tiempo de mundanas quejas.

 

 

Miedo de sentir el rayo de la aurora,
nueva llama que prenda la espesura,
un sueño que por fin se cumpla,
saber del bien donde poco bien se augura,
¡Qué Ironía! la de ser feliz cuando la vida
de tanto padecer se vaya cargada de amargura.

 

 


Angustia de una deuda imposible de pagar

 

 

My heart wonders
in quest of missing joy
somewhere in the deep
of thoughs and minds
once closer and akin.

 

 

It is not for me to say
or think of if s and why 
or when, or how of ways
of being. I can only pray

 

 

for peace and well to those
whose fate it is perhaps
to ignore the time when 
a lost love and life itself
was the heavy prize we paid
for the anguish of being
the way we were one day.

 

 


Preñez

 

 

A little time of wait
in awe and hope,
for the day has come
when nothing matters
but the angel growing
in a bed of roses
within your world today.
Only you with faith
to ignore a swollen limb,
an exploding brain,
those awful morning sweats
and days of heavy steps,
can become the light
you feed with joy
so it can become
the brightest star
to shine upon the throne
of feathers of your bosom
and the endurance
of your heart.

 

 


Días de Infertilidad

 

 

Somewhere lost in time,
lies the somber face of life
once lived in furious pace
to have it all and yet
to leave so much undone.
Days of youth gone under
as if fate were so, all its candor,
its resolve converted
in bygone illusion of having done it all
and yet, not much.
For passion was the trend of youth,
defiant pride and seedless deeds.
A time it was to live from day to day,
to tread along, unknown the path,
quick the flesh to run its gigs,
love we called the fever of an instant.
On wasted paths of yesterday
I walk again, perhaps too late,
but yet, in hope of rescuing fate
from dying nameless death again.

 

 


Exile

 

 

Oh, my distant island,
the swelling sea,
the grave of dreams,
the path of no return!
Gone the days of feast
at home before the war;
a boat at dawn departed,
unknown the shore beyond.
So many of us on board
exiled from peace and love,
in tortuous valleys cried;
Along The Keys, the waves
in naked dance the shore explore,
a child above the crest,
a man of age, a tortured soul,
a welcome hug of law,
it all converges to rest
the strenuous passage
upon the blessed land of Hope.

 

 

Mother´s Jouney

 

 

Her journey across the sea,
through misty eyes
she saw its fierce winds
subside upon the Promised Land,
beckoning her with dreams
she could only dream
in arms of nature's candor
and country of new designs.
Her bosom filled with pure
strength of migrant's Mom alone,
my lady settled in nameless road
of city strange,and all in all,
her needs to be the root abroad
of us, her fruits of labor,
blossomed in her tree, robust still.
A hundred years today,
Mom remains on deck,
for she defied New York one day,
so brave, so much herself.

 

 

Maternales en un regreso de viejo a la cuna

 

 

Tú, universo de bondad infinita,
de Dios enviada para ser el todo,
Tú, entre todas, la más bendita,
vives en la gloria de tus logros.

 

 

Recorriendo vamos los senderos,
Tú, presente siempre en cada cima;
Tú, apoyo en cada abismo, herederos
de tu amor, tu bondad y tu carisma.

 

 

Qué del mundo, sin ti, ¡Oh Madre!,
que de la risa al llanto, poco espacio
tu existencia tuvo. Tú, que de pesares

 

 

tantos, los años fueron sin descanso
alguno. Tú, refugio de tantos avatares,
Tú, la cura de amor a tantos males.

 

 


What of years...

 

 

Sad do not feel
when facing wrinkles,
fallen leaves
and petals strewn
upon the garden
of our autumn days.
For if all that surfaces,
changed and pale and aged,
is the burned skin
of long ago departed
summer days,
but still the soul survives
in blessed state of mind,
by love surrounded
and much peace and joy
for deeds well done,
íWhat of Age, but brightness,
and a sweet recline
upon a peaceful dawn!

 

 


Defeat under a drop of water.. New York 1981

 

 


It happened early on a fateful day
under the absent sun of winter,
when nothing was the king of reign,
and the walk was on paths of err.

 

 

A constant drip of watery ice fell
on tepid path from above my head,
and all that may have been well,
came on instant fate, like hit by death.

 

 

Torn apart at once, body and soul,
in torment laid atop the frigid ground.
A sudden wish to die, a bloody mound

 

 

of veins and bone and pain afoul,
the end of an unhappy end of past,
life and mourn and earned rest at last.

 

 


Tanto por hacer en tan poco tiempo

 

 

Just an hour
to last a thousand years,
for it is my fear
to pass my time on earth
avoiding death
and yet to meet my fate,
to do so much
almost in a breath,
to build a world
to last beyond the grave,
to love, to plant,
to grow my seed,
to be so brave,
to save the land,
to be a man of age,
to leave a decent name
engraved on a soul,
it all in just an hour
to last a thousand years.
Definición de un asunto indefinido...

 

 

Esa fiebre yugular del alma
en busca de asuntos infinitos,
ese abrir el todo de los mitos,
y navegar vigía de mañanas.

 

 

Poesía, jornada a los desiertos
acechando rimas, creando
de un latido mil sonetos,
de un beso metáforas haciendo.

 

 

Poesía, un viaje a todo arcano,
opresión del pecho en su gestar
de amores, largo viaje casi vano
hacia un olvido donde poder llorar.

 

 

Decir lo que se siente y sentir
lo que otros sin decir lo sienten,
que solo los poetas van sin ir,
llorando por todos los demás.

 

 

A cada cosa aún la más pueril,
ponerle nota, un verso a toda hora,
a todo amor el soneto más febril
y toda pena tratar de moderarla.

 

 

Poesía, un viaje a todo arcano,
opresión del pecho en su gestar
de amores, largo viaje casi vano
hacia un olvido donde poder llorar.

 

 

El viajero que encontré un día, por ahí, en mi camino...

 

 De nombre que parece ya olvidado

recorre los caminos de un estero,

suerte suya fue del viento atropellado

el paso que borrara su talla de minero.

 

Aquel que fuese en tiempo alegre

el risueño invitado a toda ronda,

circunda fronteras de parajes breves

trazados por la flecha de su honda.

 

Suyas fueron las mañanas de los besos.

¡Oh, aquellos labios rosa de ternura,!

suyo el lecho, su sillón y sus trebejos,

suya la constante lucha, su amargura

 

de poeta solo, su rincón de encuentros

bajo la sombra de un cerezo, aquello

suyo de viajar de prisa, ser un viento

de animosas brisas, su fugaz destello.

 

Suyo el nido humilde, el pan sin vino,

un perro callejero, su bazar de sueños,

la rica fuente de sus místicos caminos,

suyo todo aunque de nada fuese dueño.

 

De vuelta un día al nido halló el olvido,

señor de la manada quiso siempre ser,

aquel que un día de todo lo adquirido

por senderos ajenos perdiera su querer.

 

 

Nunca fue un verano tan ardiente ni cayeron tantos rayos...

 

Suspendido siempre fui del hilo tenue

de un destino tejido con las nubes

en el confín de un mundo cruel y aleve

donde todo y nada queda del derrumbe

 

Vengo del verano aquel dantesco, caldero

de furias, hervidero de alacranes, rugir

de fieras en horrendos socavones negros,

abismo cruel donde todo y nada vi morir.

 

De aquel infierno solo  queda su lejano eco,

tu llegada al comenzar el gran invierno,

de tibia holgura llenó mi solitario hueco.

 

Más allá del tiempo aquel sin un retoño,

más allá del frío, la soledad y el cierzo,

tu perfil de niña traza las rutas del regreso.

 

 

Sensaciones ciertas de pasos que siguen de largo...

 

Aquellos en las horas altas

del abuelo que despierta

a recorrer las amplias salas

y otear alcobas en fuga

de miradas ciegas a las sombras

que llenan las esquinas.

 

Vacía está la casa

de apuros y exigencias;

la noche llega y pasa,

tiñe la mañana de color

los muros, solo el viejo

espera en su sillón callado

en un cigarro envuelto

su primer café cargado.

 

Amanece así en su tesura

nocturna de vigía de su nave

anclada en retrasada holgura;

marino solitario, solo sabe

del insomnio vigilante

de la nada aquella de la casa.

 

Solo por doquier divaga,

nada queda de cuidar ni tasa

alguna que pagar,

solo el campo amaga,

aquel de tanto batallar.

 

 

Aquello de no querer  creer que nada queda...

 

Algo queda de su paso por la estancia.

Solo tiene el alma que callar

y al punto se le oye caminar

aún con su feliz jactancia.

 

Amo fue y señor de la jornada;

el grito feraz de su garganta

al despertar sin piedad a la manada

por las grietas del recuerdo escapa.

 

Hay un algo en el aire aquel tan suyo

que dejara colgado en la terraza,

el misterio aún persiste donde estuvo.

 

Al pie de la ventana, Ella ensaya

de una esquina levantar el tiempo

para saber al fin qué hay allí dentro.

 

 

Abandonos de la suerte en un baúl de sueños...

 

Un arca donde guardar tesoros de la pobre

herencia que nos queda de tanto batallar,

a duras penas cabe suelta en un pequeño sobre

y poco dura la moneda que podemos conservar.

 

Mas nada falta aquí, donde tú amando moras.

Todo abunda. Si. La cruenta lucha diaria,

el pan no sobra, nada alcanza a ciertas horas,

la bolsa fondo hueco tiene, y es precaria

 

la suerte de la empresa humana. ¡Que importa!

que de suerte en suerte, el naipe de la vida

jugando vamos, tú, presente, siempre alegre

 

sin saber por qué, vas llevando consentida

la penosa carga de nuestro pobre haber,

sola tú, con esa calma tuya de todo poseer.

 

 

Cosas que ocurren que nada tienen que ver con el amor...

 

Ya no queda pastoril reserva alguna,

fúnebres asados humean en campiña,

llaman locas a las pobres vacas,

la bíblica bestia en mansa espera

el cuello apresta a la navaja;

su tibia piel en piras arde,

trae el aire un raro hedor

de carne mal asada donde otrora

su mugir fungiera.

 

 

Esta rara sensación de que algo ya no es lo mismo

 

Todo aquello que de la cuna

llevamos a la tumba... de hacer

lo que para vivir sin ir de luna

fuese cosa rica en el haber.

 

Todo aquello simple, cosa  marra,

que en nada se parece al buen saber

de hacerlo todo, sin otras armas

que la mano dura y el querer.

 

Muerto está el mensaje manuscrito,

una carta sellada a pura lengua,

las flores perfumadas son un mito

que por e-mail van en servientrega.

 

Nos vemos en video grabados en ayer,

no somos porque todo va en virtual,

que de aquellos cuyo verbo fuera "Ser,"

ya nada queda y Yo dejé de ser real.

 

 

Por aquello de haber sido cumbre...

 

se quiere cohabitar con los fantasmas la tristeza

albergar de lo que ya debe ser olvido,

comulgar con el dolor de lo perdido,

 y no se para de andar buscando raíces y malezas;

 

fingimos ir de largo sin querer mirar la senda,

 y al pasar de nuevo bajo un balcón de "aquellos, "

lanzar un beso en dardo romo a prenda ajena,

creyendo el fuero aquel ganar de nuevo.

 

Si a unos ojos negros a semejante hora me entregara,

por aquello de ser grandes y risueños, promeseros,

que al fin y al cabo aún el corazón de amor repara,

 

algo muy dentro a la razón reclama" "Tuas res tibi agito"

"Tus cosas toma y vete," que de toda vieja historia,

en verdad todo lo queda para amar es muy poquito.

 

 

Breve

 

La suerte mía, la misma tuya fue,

aquella la de ser tan nuestra,

que en un tiempo que parece ayer

fuimos parte de la misma fiesta.

 

Otro tiempo vino de pendencias,

de crecer cada cual a su manera,

un hacer de todo sin conciencia

y un andar sin pauta y a carrera.

 

Todo me contaste de tu vida,

de la mía supiste mil venturas,

del placer bebimos sin medida,

nuestras fueron todas las alturas.

 

Mas yo no pude ser lo que querías,

ni tú lo que anhelé. Por el camino

mi vida en vilo,  la  tuya  umbría,

y entre los dos un gran abismo.

 

Perdido de la cuna lo rendido,

en pedazos, solo míos los caminos,

los tuyos, tuyos, en el dolor supimos

que nada queda ya de lo que fuimos.

 

Solo soy reflejo de la luz que despiden los bardos del mundo y poeta por habitar su vecindario

Joseph Berolo 

 

 

 

A Plenitud

 

Yo vivo bajo el fulgor de una estrella

despegado del corto camino terrenal

prendido al cariño de la vida verdadera

en el místico lecho de la eternidad.

 

Las horas fueron del tiempo consumido,

paso vivo a mundos de quimeras vanas,

camino ya trazado a destino presentido

donde la rumba de este mundo acaba.

 

De vanas prosaicas ataduras libre, el alma

su infinito viaje sin reparo emprende-

más allá de tanta pena y tanta muerte,

 

solo busca poder en bienhechora calma

ser de la Paz su paloma mensajera,

que en algún lugar del orbe ¡Dios espera!​

 

Joseph Berolo

Julio 2. 2016

 

 

Galaxiales 

(6/20/2001-2089)

 

¡Oh, el concierto de la inmensidad!

El Director Supremo

digita su batuta en el estrado milenario

de los cielos. Más allá de lácteas vías

ejecuta "Marte" en D mayor para Trombón y Bajo,

Sinfonía de Roca  2001;

Hay palcos en los huecos negros

del espacio, ¡Oh humanos, el planeta está cerca,

el viaje es más corto que nunca ,

solo ahora estamos cerca,

de la marciana sinfonía, cerca como nunca!

 

 

Ensayo por caminos de herradura cubiertos de concreto

 

 

Es la dimensión aquella tan cercana de lo ido,

la armonía buscada en tiempos sin presencia,

el tejer momentos que sabemos ya perdidos,

gustar de viejas cenas y de nuevo ser esencia.

 

Al hogar del sueño se quiso siempre estar unido,

los vecinos buenos nunca quisimos que se fueran,

ni el salón vacío ver de la fiesta de los niños,

ni ver morir nuestro maestro eterno, sabio y serio.

 

Ni la ciudad que fuera la modesta villa sabanera,

nunca pensamos de saberla enorme, tan apretada,

y todo, todo convertido en cosa extraña, desbocada.

 

¡Oh dolor el no poder jamás recobrar aquel pasado,

el no poder volver al ser que en ese entonces fuera,

que ya, ni la misma gente ni la misma  patria espera!

 

 

Inicio para una madrugada cuando no amanezca como amanece hoy

 

 

No quiero verte así. A veces vas triste, callada,

cual si no cantara alegre la mañana de tu alma,

ni al despertar oyeras un canto de arboleda clara

ni en la brisa un beso a tu boca rosa no llegara.

 

Tu risa, tu vigor de tronco nuevo, tu raza altiva,

todo brota aún en ti,  que de los años que agotaran

la fuente de mi vida, aunque  fiero en  desmedida

el calendario avanza, lo que yo un día prodigara

 

de mi propia fuerza y suerte para los  dos alcanza.

Quiero verte altiva y plena, tu llama que mi soplo

inflama, nueva en ti ,  por la senda de la vida avanza;

 

mi propia hora débil, algo fría, tu calor reclama,

necesito verte, cabeza de mi causa, tú, al frente

de todas mis batallas. ¡No te canses mi bella soberana!

 

 

Sufrimientos innecesarios causados por cosas innecesarias

 

Nunca fue por falta de una carta con destino

al lar lejano. Nunca por haber dejado a mano

enviar sus líneas siempre portadoras de cariño,

ni en versos repetir el eco de un amor lejano.

 

La viajera vida siempre fue un enviar de besos

estampados en sobres y misivas, volverlos ciertos

al cerrar las cartas con los ojos siempre puestos

en otro ser amado imaginado en un desierto.

 

No fue por nunca haber callado en tantas horas

de incontables penas, éste que fuese siempre dado

a la diaria faena de alcanzar  a un ser  amado.

 

¡ Oh, de tanto cultivar a solas la flora epistolar,

agotado yace el escribano lejos de su gente toda,

no de amar sino de nunca saber de su manada.


III 

 


Poemas nacidos la noche que llegó el fantasma de la desilusión

 

Blanco soy del dardo del Amor, si, del Amor que busca hacer de mí una llama de pasión más allá de toda otra- solo otra llama me puede liberar... (Horacio, Epode xi)

 


Cavilaciones a la hora del frío

 

 

Ha llegado la hora del frío
cargada de la melancolía de la nieve.
Es el frío de la soledad de los años
que ya no tienen el calor de aquel verano
de playas de canción desnuda,
de piel canicular bajo la luna,
sudorosa entre los avatares de la espuma.

 

 

Es el frío de la ausencia de aquellos
que llegaban a la puerta en son de amigos
y al partir dejaban el recuerdo de su entrega
colgado en un perchero, un adiós suspendido
de un geranio en la terraza y en una esquela
breve sellada con besos la promesa .

 

 

Ya su eco no resuena en la posada,
nada en ella existe que los traiga
de regreso, la causa está olvidada
y solo habita el frío de su ausencia.
en la hacienda vacía de mi alma.

 

 


Esa rara percepción de no haber logrado nada...

 

 


A dónde ir de viaje
si a todo viaje fuimos,
a dónde ir de fiesta
si a toda fiesta fuimos,
a dónde ir a ver qué hacer
si toda cosa hicimos?

 

 

Es el regreso obligante
del humano viaje;
(apenas a lo lejos se divisa
la promesa de una puerta
que parece conocida.)

 

 

Los que ayer partirnos, hoy volvemos,
otros van de largo ...
No decirles del mundo que vivimos,
en su mundo a refugiarnos vamos,
descubrir su propio mundo su destino.

 

 

Unos regresamos en pos de lo perdido,
otros van dejando lo perdido,
como ayer nosotros, por lograrlo todo,
todo y nada hicimos y a todo regresamos.

 

 


Sensaciones de calma en un foro de gentes apuradas...

 

 

La Soledad llora su silencio de pampa
en los confines de mi morada desierta;
Preñada está la estancia de morbosa calma,
en sus rincones vibra el eco de lejana risa,
aún se escucha el jolgorio de un encuentro,
el suspiro de adiós de los viajeros vuela.

 

 

Ya muy poco queda del bullicio
inquieto de aquellas horas buenas.
Solo la cama vacía y el tendido
fresco y nuevo envuelto espera,
y el sofá por si alguien queda fuera,
y la mesa puesta para más de dos
y la sillas esparcidas por doquiera;
los lienzos esperan nuevo halago
y tanto adorno está guardado, hay regalos
y hay cojines sobre alfombras tibias,
y poemas nuevos que decirle a los hermanos,

 

 

Todo en silencio yace en esta casa
donde ahora van en su morir los pasos
de un ayer apurado por querer sin tasa,
del recuerdo solo el viento del ocaso;

 

 

Hoy se escucha de aquel afán el eco,
el corazón en su dolor rebusca encuentros,
que solo su latido causa sordo ruido
en el triste escenario de todo lo pasado.

 

 


Eso que tenemos de jugar y perder y volver a jugar...

 

 


Vuelve y juega el juego de la vida,
la razón aquella de forjar el cobre
para la voluntad del oro en despedida
de inmaduras perspectivas pobres.

 

 

Ya se fueron las horas del desorden
de la fiesta y el tumulto de la gente.;
El andar trasegando todo el orbe
rebuscando no perdido lo decente.

 

 

De cristales fueron las bacantes
en la orgía cismática de un levante
y la barata de la música atronante.

 

 

Ya no se llega al fuero con talante.
Maduro marcha el paso aquel enano,
al quehacer de ser grande y llano.

 

 


Cuando en tus septiembres once te ataquen los talibanes.

 

 


Cuando cierres agotado los ojos al llegar la noche.
Cuando te falte la ternura de un feliz encuentro.
Cuando se acabe el breve instante de un derroche.
Cuando al paso surja la maldad de los violentos.

 

 

Cuando sientas lo necio de todas las contiendas.
Cuando el horror persista de tanta cruenta guerra.
Cuando ya nada quede bajo el techo de tu hacienda.
Cuando la fiera brame en los abismos de la tierra.

 

 

Cuando la muerte ronde la frontera de tus eras.
Cuando en llamas ardan las torres de tus sueños.
Cuando tu garganta sufra la sed de tanta pena.
Cuando enfermo y desvalido el cuerpo busque dueño.

 

 

Cuando se pierda toda causa entre la copa llena.
Cuando ya sin otro rumbo te acobarde la existencia,
¡Camina hacia el recinto del templo de tu vena
y en silencio a Dios delega tus otras exigencias!

 

 


II

 

 


Cuando abras los ojos a un nuevo día.
Cuando sientas la tibieza de un beso.
Cuando escuches el eco de una melodía.
Cuando busques el camino del regreso.

 

 

Cuando marches a cumplir con tu faena.
Cuando enfrentes la cruz de tu batalla.
Cuando sufras la sed de muchas penas.
Cuando todo parezca que a tu lado estalla.

 

 

Cuando sientas que no vale lo que fuiste.
Cuando se vaya lo mejor de tu cosecha.
Cuando pierdas todo, todo lo que hubiste.

 

 

Cuando creas que la Vida está deshecha,
Camina hacia el recinto de una iglesia
y en silencio entrega a Dios tus exigencias!

 

 

Caminos que por acá se andan creyendo que van a donde vamos

 

Esta senda no es andina,
ni el aire, la rosa o el clavel.
Sabaneros no lo son el geranio
ni la hortensia o el jazmín.
El agua que bebemos no corre
de una cima en el alto Tominé.
No es de mi Colombia el ave que se posa
en la palma de Biscayne
ni la despensa guarda brevas y arequipe
que se digan de mi antigua Bogotá.
No hay obleas blancas o trigueñas de Choachí,
los Tamales del Tolima, Antioquia o Cajicá
se sueña son de allí.
Un ajiaco hierve en un zaguán de Kendall
que se dice ser de Santafe,
y hay cilantro y perejil
cuajada, masato y agua miel
que parecen ser Chía o Jamundí.
El pandeyuca es tibio
acabado de cocer,
la rellena es algo que decir,
y se sonroja de vergüenza
cuando tiene que servir
y hablar inglés
la hermosa niña del bello Medellín.

 

 

Ya lo nuestro se hace en USA.
La paz que allá no existe
con sabor y aroma aquí se siembra,
tiene acento colombiano
y está de venta en cada tienda.

 

 

Hasta el aire que nos llega
de la patria en vago andar,
parece que se queda donde pueda
¡Que Ironía, Circular!

 

 


Añoranza por una canción de cuna

 

 

Esto de aquí tan pasajero...
tan lejano de la cuna buena.
Allá sembrada estuvo la raíz
de la paterna herencia,
aquí a duras penas retoñó.

 

 

Se quiere aquel aire
que llenara el asombro de nacer,
el camino viejo
de pinos y riachuelos,
el mal remunerado oficio
sin porvenir alguno,
la ciudad poblada de carreras y deslices,
aquella esquina de la primera espera;
el refugio de un armario huyendo de la abuela,
la novia vecina conocida desde niña,
la tienda donde fiaban sin recibo,
y con ñapa y con cariño.

 

 

Se añora la pobreza aquella
rica de besos acuciosos,
la hora de la parca cena,
el postre servido con medida,
la velada de cuentos muy miedosos
entre las sombras temblorosas de una vela,
el abandono aquel sin miedo
a la esperanza de no tener ninguna.

 

 

!Oh dolor! desarraigada está la vida
de la nativa tierra. Dónde hallarla
en esta soledad de patria ajena?

 

 


la casa de los tres fantasmas y otras cosas de aquellos días

 

 


Este que ahora me acompaña,
fantasma de mí mismo,
apura el paso si lo ve la gente,
lleva sensación de limbo,
va en trance de vacío
y viaja lentamente a su destino.

 

 

Debe ser así cuando se ha muerto...
sentir que nos miran
desde atrás de los cristales granizados
de un sombrío salón de emigración,
labios acuarela trenzan quejas,
mudas bienvenidas, adioses mudos,
lentas cascadas de apogeo,
parten palomas invisibles,
al negro de un hueco eterno
que lo atribula todo y lo devora todo.

 

 

Que nadie se entere
del fantasma allí presente.
Yo no voy de apuro,
porque sin ir deprisa,
estoy muy cerca;
me siento ya lejano,
que doblado voy,
mas no de viejo,
solo buscando mi lugar.

 

 

Que me llevan alas ya no mías,
que solo hay un paso
más que dar en esta vida,
un solo paso y nada más.

 

 

Presiento el olvido
que la tierra me ha de dar.
No quiero que nadie se entere
cuando me haya ido,
que morir es estar
sin haber partido.

 

II

 

Quien se va es quien en verdad
su suerte sabe ; es quien palpa
la dura realidad, es quien siente,
es quien es feliz, nada lo ata,
desprendido está de si,
el alma sin el cuerpo es pura,
me estoy mirando así,
enterrado, ya sin vida
que hacia la vida voy sin duda alguna.

 

 

Hacia lo eterno voy al fin.
¡ Que tan lejos fue la senda,
que tan sola.
que tan larga,!
es que fue tan extranjera,
tantas las esquinas de la duda,
las cerradas calles tantas,
tan pocos los amigos,
tan costoso fue lo bueno,
todo lo logrado fue en el frío,
en aquella ausencia,
en aquel abismo,
en aquel dolor,
en aquella trampa de supuestas alegrías.
¡ Pero si todo fue morir y morir y morir!
¡ Pero si todo fue vivir y vivir y vivir!

 

III

 

Todo sucede de repente,
en un segundo,
este fantasma de soledad,
de cansancio, de tristeza,
de lejanía.
No lo esperaba, llegó a la puerta,
penetró a la estancia, se sentó en la sala.

 

 

Lo trajo el día cuando dejé de saber de mi gente,
cansado de llamar dejé la voz callar,
lo trajo la partida de un buen vecino,
la llegada de un extraño que no quiso saludar,
su sentir lejano, su querer esquivo,
por aquí pasaron sin haber pasado.

 

 

De ronda están los duendes
donde fuera la fiesta de la gente.

 

 


Definición de mi soledad cuando me hablaste de la tuya

 

 

Sentirse solo es un verso
dicho al viento de un gemido largo,
sin testigos que turben el silencio
del alma que yace en su letargo.

 

 

Sentirse solo es tiempo en laberinto,
las manos alargadas deshojando
de un árbol muerto los chamizos secos,
la mirada puesta en una espina,
un camino seco por las hondas grietas
de negros arrecifes desolados.

 

 

Sentirse solo es posar para un retrato
sin pintor, un lienzo colgado de un suspiro,
es arroparse en la esquina de un desierto
a ver pasar la arena trazando los caminos.

 

 

Es perderse una tarde con el sol
tras de una nube buscando su destello,
reclinar la frente en el último arrebol
y treparse a un barco navegando en negro
sobre el confuso lecho de un recuerdo.

 

 


Cosas que se piensan demasiado tarde...

 

 

Estas de querer marchar al frente
de todo lo que pasa
en el ancho paraje de la gente
sin tener mayor haber
que un molino al viento,
un caballo ya cansado,
un molido yelmo,
muchos golpes,
el bolsillo roto
y rota más aún el alma.

 

 

Pretensiones estas de querer
a todos dar de la pequeña hacienda
las últimas flores de la huerta,
y el corazón poner de escudo
para toda pena hacerla nuestra.

 

 

Que todo bien se haga
a quien sin llamar por nombre alguno,
al pasar por el marco de la puerta
la tristeza que cargue la descargue.

 

 

Bien se sabe que de mucho dar se muere,
que la paz así ganada siempre llega
a quien de amar jamás descansa,
y si un abrazo de gratitud se quiere
solo el que jamás lo espera,
del cielo su bondad le llega.

 

 

Epilogue in my adopted language

 


Poems at the dawn of evening

 

 

 

¡Ah, love, let us be true
To one another! for the world which seems
To lie before us like a land of dreams,
So various, so beautiful, so new;
Hath really neither joy, nor love, nor light,
Nor certitude, nor peace nor help for pain...

 

Matthew Arnolds 1867

Later part of the nineteenth century when Victorian certainties were disintegrating, there seemed only love to cling to. (The Natural History of Love. (By Norton Hunt)

 

And the rain of death befell the world we knew...

 

 


September eleven two thousand and one at eight forty eight, 
a sunny morning, one day like yesterday...

 

I

Dawn of Death

 

An instant was of light
of summer dawn and blue
of hope upon the sky...
and then no more but doom
and fury of hell upon the land.
A cloud of death for us all
to walk the path of no return.
The empire is grieving,
our souls in ashes drown,
friends, brothers, souls unknown,
their postume cry from far beyond
a plight of rescue call us all
to live again and roar
with fury unleashed
for only God can help us
in our pain from the horror of today.

 

 


A Candle Lit Upon The World
september twelve

 

 

¡Pass the torch...! the trembling hand
stretched, my candle lit another candle
and so a thousands more ignited
at our services today. For this little flame
upon the melting wax, a message sent
across the pews to all in pray,
in our humble church of Bethlehem.
And it felt so mystic and celestial
to pass the torch with love and faith,
for in this land of ours, is the candle
in our hand today, the glowing light
for all who perished in the skies above
and those in deepest caves entombed.
¡Pass the torch my friend! Pass it well
beyond the temple of your faith,
for it is the candle lit upon the world today
the last farewell to those who went to eternal rest
and us all who must begin to live again.

 

 

For Us All We March on to Taliban
september forever

 

 

Do not rejoice in battle,
the midst of fury unleashed,
Agfan in flames or Taliban destroyed.
Marching on today we must
not to seek revenge,
or match the reign of horror
launched on a fateful day,
but to find the way
to see the face of evil
in its cave of hell
and feel the grip of death
and rescue life itself.
For the time has come
to let the well of our faith run beyond
the roots of Bin Laden.
To kill the beast we must,
for in the killing
the sword of justice thrust,
an eternal dawn will come of light
for Islam and for us all.

 

Fear

 

of happiness...!What an irony!
...of overcoming the anguish of living
at the edge of dreams,
in wait of another dawn of pain,
another tired heartbeat of hope;
fear to look on to another day
after a long sleepless night
thinking of tomorrows
filled with boring chores
and sadder thoughts...
of knowing the hours of new
loaded with the same old stories
under the sordid drip of seconds
from a time of worldly laments...
of being touched by the morning sun,
darkness lighted by a dream fulfilled;
of feeling well when little well becomes,
and the worst of all disasters,
to be happy yet, when life, of pain
may already be no more...

 

 

Of Death No More
september forever

 

 

It is the walk of the naked
on the road to faded hopes,
the land scorched by hate
and faceless beings resolve
to die and death along prolong.
Of life devoid appear the world
and yet beyond the graves
of dreams asleep in melted steel,
this land of ours soars anew
for in pain and doom we feel
the need to live and build
and be the light upon the shores
of love and faith in God

 

 


II

 

Poems of Remembrance

******

 


A Most Delightful Journey

 

 

A song to You, my nest to roost
in ways I cannot reckon.
A song to let the pen dispense
sweet strokes and lines
and rhythms for you to feel
like incense caressing
the corners of your land.
To let it be a journey of life
through the fertile valley
of your skin divine.
To let it devour the geography
of your thoughts of mine akin.
A poem to be for all a sacred temple,
an angel painted on its dome,
a place to call the world to sermon,
and yet, for me, alone to read.
For in verse, I would become,
by a muse so gently tamed,
my most glorious tale,
for all who love, to hear and say.

 

Daughter of the Sea

 

In the air, a soft, warm breeze.
In the breeze, a gentle sound.
In the sound, a name of love.
In the name, some profound,
pure and sweet gift of grace,
for all times remembered well.

 

 

In such a gift, an island sea
of gracious hills and tropic dreams.
A place to turn to, when far away,
to ignore all pain in limpid streams,
its golden shores and sandy ways
of luscious forest and palms of faith.

 

 

Such the young tenacious girl
born upon a time of tenderness.
The brightest sun, the mountains
touched that day in endless song
of light, and there were fountains
of joy spilling life for long.

 

 


I Can Only Pray

 

 

My heart wonders
in quest of missing joy
somewhere in the deep
of thoughs and minds
once closer and akin.

 

 

It is not for me to say
or think of if s and why 
or when, or how of ways
of being. I can only pray

 

 

for peace and well to those
whose fate it is perhaps
to ignore the time when 
a lost love and life itself
was the heavy prize we paid
for the anguish of being
the way we were one day.

 

Enter content here


IV

Ars Amatoria


El desastre personal causado por la obsesión romántica tiene presencia permanente en el diario escenario de nuestras vidas...

La revolución desde adentro, Gloria Steinem (1992)

Una Jornada deliciosa

A song to You, my nest to roost
in ways I cannot reckon.
A song to let the pen dispense
sweet strokes and lines
and rhythms for you to feel
like incense caressing
the corners of your land.
To let it be a journey of life
through the fertile valley
of your skin divine.
To let it devour the geography
of your thoughts of mine akin.
A poem to be for all a sacred temple,
an angel painted on its dome,
a place to call the world to sermon,
and yet, for me, alone to read.
For in verse, I would become,
by a muse so gently tamed,
my most glorious tale,
for all who love, to hear and say.

Y fueron tantas tardes como aquella ...

La casa... el rincón,
el hueco en la almohada,
la huella recogida
de un cráter deshecho,
corre ardiente lava
por el centro del lecho,
los cobertores caídos, 
forman nidos blandos, tibios;
sin los tacones altos
tus pies desnudos
corren hacia el cielo,
tu brassiere deformado
mustio yace colgado de una caperuza,
su ausencia de curvas
me estremece,
todo está revuelto,
tus pequeñísimos panties de seda,
breves, brevísimos,
tus largas medias negras, 
todas tus prendas,
las de esa tarde,
y el traje fino,
todo allí disperso
en el dulce abandono
de aquel ocaso tan tuyo,
tan mío, tan de los dos,
tan de una sola cosa toda.


Sensaciones verdaderas de un andar libres cogidos de la mano

Mira, ¡Que cosas suceden! ...esto de haber venido
a separarnos cuando menos debíamos hacerlo.
Después de tantos años de vivir unidos,
el andar cada uno por su lado, !eso hay que verlo!

Mas no lo crea nadie que es por no querernos.
Que tú la pasas donde tú la pasas divertida,
y yo donde la paso yo, que casi no nos vemos,
que casi es como si tú y yo, tuviésemos otra vida.

Sucede que de tanto haber vivido siempre atados,
nunca fuimos a ninguna parte ni cosa alguna vimos
con otros ojos que no fuesen los propios asombrados,

amando delirantes, yo lo tuyo y tu lo mío, fuimos,
que ahora cuando ya los dos un racimo somos,
donde vayas tú y donde vaya yo, los dos estamos.


Amaneceres en semilla

"de la tarde desprendido el sol está... sobre cuba yace en su esplendor...en key west ya duerme mi velero... hasta mañana... "

Cuan debido es llegar a la mañana
tras húmedo cristal encortinado,
levantar el velo sin premura alguna,
navegar con el mejor gesto alado.

Trascender el manso azul del cielo
hasta llegar a lejana cumbre vaga;
todo allí del azorado mundo ciego,
la hora cruel de la batalla diaria,

un reloj tu lento despertar repara.
De un instante tal en pura alba,
el breve posar en una altura,
una blanca nube usar por nave

y el portento dejar de la semilla
en tu vientre germinar; cuan risueño
el rostro asomar por una esquina
al manso azul y volver a retoñar.


Mi Placer...

To write a poem and let the plume
dispense my odes and rhythms
for you to feel, incense caressing
the corners of your land.
To let it be a journey of life
through the fertile valley
where only you, in festive grace,
sailing blue horizons
travel tall, and gentle in the air.
To let it devour the geography
of your thoughts of mine akin.
A poem to be for all a sacred temple,
an angel painted on its dome,
a place to call the world to sermon,
and yet, for me, alone to read.
For in verse, I would become,
by a muse so gently tamed,
my most glorious tale,
for all who love, to hear and say.

Rapto

Reclined I am in awe
upon my garden's rose
in blossom, the gentle wind
caressing silky petals,
hands in motion
waving in the morning air,
tender dawns of honey,
bread and wine,
served with joy and fervor
past the night of dance
and waltz and wedding feast.
It is you, my bride, to adore,
and the flying of your hair
to catch, to feel and play
a game of mining gems.
It is the end of wait, of all refrain,
to walk your ways,
and say good bye to pain.
Time it is for bliss and light,
days of joy are here to stay....


Retrato hablado de un tiempo y un momento


No dejo de asombrarme en estos días
reclinado bajo la sombra de tu palma,
con esa gloria tuya de arpa y sinfonía,
con tus castos ojos cautivos del alba,
la entrega de tu ser y nuestra historia.

Nos hicieron de las raíces de la tierra
en el último encuentro de las Musas
cuando corrían presagios de guerra
y eras solo un presentimiento, ilusa
andanza de mi alma por la mar viajera.

Oasis. Espejismo. Arena temblorosa
de una playa de espuma y de velero;
miel en la llanura seca, delicada rosa,
niña dormida en el erial de un sueño,
al paso de mi vida despertabas toda.

No dejo de asombrarme en este día
reclinado al amparo de tu vida plena,
ternura misma, grávida de alas todavía
asomada alegre como el mejor poema
al paisaje de veinte años de alegría.

Aquellos viajes por las regiones de los blancos velos

"las sombras, el cortinaje raído, el tiempo aquel cuando vivía en el frío... "

¡Oh, Aquella nieve
en pleno día!
tu voz, tu paso que partía,
aquel despojo de la piel
en el cerco de los lobos,
el aullido cruel de la manada;
aquel sordo
gemir de pinos
arañando las colinas
en su dolor de rama seca;
el aterido cuerpo
en la región del frío,
los crujientes huesos
en maletín de cuero,
las perlas de las lágrimas
colgadas de un balcón de vidrio.

¡Oh aquel invierno!
aquel querer volver
a una llama
en una esquina
a media noche
sin ningún vigía.

Hay un tren parado
en un patio blanco,
una calle larga
de altos pinos...
yo venía del frío,
de regreso del viento ...
soy aquel de aquel tiempo
de nieve, de esquina,
de balcones de vidrio.


Al paso del tren en la estación de un verano...

" corría el tren de flushing...corría mas allá de willets point, hacia corona, hacia main street...hacia el parque del universo...."

En el camino huellas quedan
de aquel que fuese amigo;
quizá de la jornada espera
que la fatiga acabe. Testigo

de tanta pena y tanto agravio,
unido brazo fuerte que partiera
el duro leño de trabajos duros,
el pan y un techo compartiera

más que de la sangre hermano,
amigo fiel del extranjero ayer,
nuestro destino solo humano

que de tanta lucha, tanto hacer,
amigo fue del viento aquel
que fuera el paso de su tren.


Recriminaciones por aquello de no haber podido ser

Solo puedo orar por ellos,
que la culpa no tuvieron
de tan poco dado,
de tan poca paz,
de las breves alegrías,
de lo pobre de la mesa,
el parco sustento de los días,
ni de la copa de las penas
siempre llena.

Solo puedo orar por ellos.
Que solo voy por el camino
de esa vida de tanto trajinar;
que solo voy en duelo
por aquellos hijos de mi vida.
Parece su destino ser
el de nunca perdonar
ni saber del precio enorme
que tuvimos que pagar
por no saber amar aquella vez
y haber sido lo que fuimos
en aquel eterno ayer
que siempre vuelve a ser.

In Wait of Child

A little time of wait
in awe and hope,
for the day has come
when nothing matters
but the angel growing
in a bed of roses
within your world today.
Only you with faith
to ignore a swollen limb,
an exploding brain,
those awful morning sweats
and days of heavy steps,
can become the light
you feed with joy
so it can become
the brightest star
to shine upon the throne
of feathers of your bosom
and the endurance
of your heart.


My Pleasure...

To write a poem and let the plume
dispense my odes and rhythms
for you to feel, incense caressing
the corners of your land.
To let it be a journey of life
through the fertile valley
where only you, in festive grace,
sailing blue horizons
travel tall, and gentle in the air.
To let it devour the geography
of your thoughts of mine akin.
A poem to be for all a sacred temple,
an angel painted on its dome,
a place to call the world to sermon,
and yet, for me, alone to read.
For in verse, I would become,
by a muse so gently tamed,
my most glorious tale,
for all who love, to hear and say.


Seedless Days

Somewhere lost in time,
lies the somber face of life
once lived in furious pace
to have it all and yet
to leave so much undone.
Days of youth gone under
as if fate were so, all its candor,
its resolve converted
in bygone illusion of having done it all
and yet, not much.
For passion was the trend of youth,
defiant pride and seedless deeds.
A time it was to live from day to day,
to tread along, unknown the path,
quick the flesh to run its gigs,
love we called the fever of an instant.
On wasted paths of yesterday
I walk again, perhaps too late,
but yet, in hope of rescuing fate
from dying nameless death again.


Song of Bliss

Reclined I am in awe
upon my garden's rose
in blossom, the gentle wind
caressing silky petals,
hands in motion
waving in the morning air,
tender dawns of honey,
bread and wine,
served with joy and fervor
past the night of dance
and waltz and wedding feast.
It is you, my bride, to adore,
and the flying of your hair
to catch, to feel and play
a game of mining gems.
It is the end of wait, of all refrain,
to walk your ways,
and say good bye to pain.
Time it is for bliss and light,
days of joy are here to stay....


Song Of Exile

Oh, my distant island,
the swelling sea,
the grave of dreams,
the path of no return!
Gone the days of feast
at home before the war;
a boat at dawn departed,
unknown the shore beyond.
So many of us on board
exiled from peace and love,
in tortuous valleys cried;
Along The Keys, the waves
in naked dance the shore explore,
a child above the crest,
a man of age, a tortured soul,
a welcome hug of law,
it all converges to rest
the strenuous passage
upon the blessed land of Hope.


The Migrant's Mom

Her journey across the sea,
through misty eyes
she saw its fierce winds
subside upon the Promised Land,
beckoning her with dreams
she could only dream
in arms of nature's candor
and country of new designs.
Her bosom filled with pure
strength of migrant's Mom alone,
my lady settled in nameless road
of city strange,and all in all,
her needs to be the root abroad
of us, her fruits of labor,
blossomed in her tree, robust still.
A hundred years today,
Mom remains on deck,
for she defied New York one day,
so brave, so much herself.


What of Age?

Sad do not feel
when facing wrinkles,
fallen leaves
and petals strewn
upon the garden
of our autumn days.
For if all that surfaces,
changed and pale and aged,
is the burned skin
of long ago departed
summer days,
but still the soul survives
in blessed state of mind,
by love surrounded
and much peace and joy
for deeds well done,
íWhat of Age, but brightness,
and a sweet recline
upon a peaceful dawn!


Winter's Fall

It happened early on a fateful day
under the absent sun of winter,
when nothing was the king of reign,
and the walk was on paths of err.


A constant drip of watery ice fell
on tepid path from above my head,
and all that may have been well,
came on instant fate, like hit by death.


Torn apart at once, body and soul,
in torment laid atop the frigid ground.
A sudden wish to die, a bloody mound


of veins and bone and pain afoul,
the end of an unhappy end of past,
life and mourn and earned rest at last.


Just an Hour

Just an hour
to last a thousand years,
for it is my fear
to pass my time on earth
avoiding death
and yet to meet my fate,
to do so much
almost in a breath,
to build a world
to last beyond the grave,
to love, to plant,
to grow my seed,
to be so brave,
to save the land,
to be a man of age,
to leave a decent name
engraved on a soul,
it all in just an hour
to last a thousand years.


Copyright ©2001 Joseph Berolo

 


Enter subhead content here

 

Enter supporting content here