Hojas de Calendario¡TENGO SED! *

III

 

 

III

Divagaciones de tiempo y espacio.

una década muerta

con repercusión de siglos.

Viaje de presagios y espejismos.

QUIJOTMURALLA.jpg

 

He leído 80 AÑOS DESHOJANDO CALENDARIOS y encuentro en esos versos, infinitud de vivencias, de luces y de sombras que suelen matizar la vida y llenarla de recuerdos. Eso es la poesía: expresión del alma con música del interior profundo que sólo el autor sabe y disfruta. Es una bendición estar con vida aún... cuando hay tantos que murieron jóvenes, tal vez, con esperanzas y proyectos rotos, listos para rehacerse en otro mar de ideales.SOMOS AFORTUNADOS por haber llegado a este trono de 80 mayos. FELICITACIONES.
Como retorno a tu emoción poética, con cariño te escribo:
TRES DE MAYO 2014
Saltando, con paciente ritmo
he contado los instantes de esta hora
desgranando mi rosario de oración y rimas
por tu feliz ingreso en mi memoria.
Te hallé en la orilla de un océano de versos,
activo, apasionado, insurgente, creativo.
Percibí una mente desbordante de ideales,
y el palpitar de un corazón inquieto y pensativo.
"La vida es bella", te dije con ternura.
"No comienza para mi hoy, sino mañana".
"Te extraño"... en la penumbra, respondiste
y así nació una amistad del alma.
¡Cuanta emoción, mi sentimiento encierra!
OCHENTA cumples, en este tres de Mayo.
Has logrado sembrar y cosechar MIL LETRAS
en cada minuto de tu CALENDARIO.
FELIZ CUMPLEAÑOS.
Abrazos,
Cecilia Lamprea de Guzmán

 
En tu cumpleaños
A mi hermana  1965
 
Sigue la tierra su infinita marcha
por fronteras de risa y de llanto,
surco son de pétalos o escarcha,
de alegrías, duelos y quebranto.
 
 
Igual los dos, peregrinos del tiempo,
extraños viajeros del espacio azul,
vagamos indecisos, solos y sedientos
por senderos de espinas o de tul.
 
 
Separados de todo lo que amamos,
somos ríos paralelos ansiosos de la mar;
corremos locas vertientes de veranos
por rutas agrestes de eterno recordar.
 
Destinos raros  por mundos diferentes,
peregrinos de la vida, vamos sin cesar
por las sendas abiertas y dolientes
de un continuo luchar sin acabar.
 
Hoy, de nuevo por la ruta del otoño,
vengo a celebrar  tu cumpleaños,
acariciar tus tiernísimos retoños
y calmar la sed de tantos desengaños.

Añoranza

Boston, Mass. USA Mayo 3, 1960

*****

Añoranza de otros días

cuando era joven y era bueno

y en el alma ardían fantasías.

 

Añoranza de besos pioneros

en los tibios ocasos de la infancia,

principio de mis versos viajeros.

 

Añoranza de todo lo que fue tan bello

por los largos caminos de mi vida

cuando, bohemio alegre, devanaba sueños.

******

Atardecer
Miami 1967
 
Me he quedado solo
en una encrucijada...
 
Un horizonte
de sombras y de llanto
y una llamarada
quizá como el último holocausto.
 
Ni una forma movible;
ni las aves con su fiebre alta
ni los peces con su corriente de abismos
ni el mundo en su loca
carcajada...
 
Ni una hoja
en la agonía del otoño...
 
¡Solo yo...!
 
En la encrucijada
de un final como toda final,
sin nada ni nadie,
esperando tu mano
si aún existes
para cruzar sin llanto
este camino de dobles distancias
sin mirar atrás lo infinito de la Nada.
 

Tu hijo...

C.C. 1968

 

Que tu hijo crezca como río que baja

de una nube bravía de la sierra;

Intrépido, con su madre única coraza,

 lleno de semillas como la misma tierra.

Porque tiene que ser tu hijo  llanura

de apacibles vientos,  ilímite y altiva.

Como el seno que lo crió, será criatura

noble que corre feliz hacia la vida.

Tendrá tu gesto y tu mirada traviesa.

Será esquivo y juguetón como tu risa,

y tendrá caricias de princesas

para tornar sus tempestades brisas.

Por encima de todo será tu Hijo.

¡Tu Hijo! Todo él. Desde la semilla misma

hasta el erguido tronco... Tuyos sus caminos

y su largo recorrido hasta la cima.

Tuyo su llanto de niño y de hombre...

su mano para empuñar la espada

y sus ojos profundos y tu nombre santo

para que jamás se atreva a herirlo nada.

Mujer: Tienes que ser su única esperanza.

Tú, su mar, su desierto, su mejor amiga.

Hoy, espina y rosa. Vértigo mañana,

dulce vértigo de amor ante Tu Hijo.


 

 
 
 
La Hora del Reposo

 
Miami 1966
 
Suspendido en el tiempo y el espacio,
adormecido, un sueño convulso y agitado
se llena de siempre remotas alboradas,
naufraga en rocas de impávidos silencios.
 
Es el sueño de todos los que amamos
de una hora ya lejana la esperanza,
y en medio de la mar abierta naufragamos
de un puerto a otro puerto en añoranzas.
 
Es la historia aquella de jóvenes amores
que nos habla de intrépidos leones
por lados de incógnitas almenas, cantaores
de sus locas ilusiones y sus rotos corazones.
 
Es la vida con sus largos caminos madrugados
que dormita a veces a la sombra vespertina
y se tiende en el aire de pasos acabados
a musitar recuerdos de imagen peregrina.
..............................
 
En medio de esa hora semiabierta,
siento los pasos de una brisa suavizante
que se acerca a las flores de mi huerta
por entre el sueño aquel suspendido y vacilante.
 
Madrugadas
 
1967
 
Hay madrugadas de sol y de brisa
en que la vida larga y azarosa
se torna cálida y llena de sonrisas
y sutil como las leves mariposas;
 
Madrugadas de luz y de contento
en que las hojas susurran melodías
y el profundo azul del firmamento
copia la silueta de añoradas lejanías;
 
Madrugadas de paz para el engendro humano;
Madrugadas en que se olvidan sus pesares
y se lleva con piedad cogido de la mano,
un mundo de sueños y un ramo de azahares.
 
Son estas madrugadas las de mi niñez pasada
las que añoro melancólico y sombrío,
cuando me pierdo en las negras alboradas
del fatídico invierno de mis amores idos.

 

Distancia azul

A bordo del ARC Caldas, 
Caribe Colombiano 195
0

A Marina, mi hermana

Para ti, velero que se escapó del mar...
Niña azul que se me antoja marinera
para buques blancos de raudo navegar.
Para ti, sencilla prisionera
de un mundo raro,

pequeña soñadora de gaviotas
con misivas de amor para mi llanto.


Para ti, anclada en otro puerto,
nave sola que en muchísimas angustias
surca mi tristeza
con velas desplegadas.
Canto marino que en mis noches llega
hasta el muelle desierto do acodero,
ola que me besa
y en el alma deja
el verso azul y la canción primera.

 

Para ti, hermana gemela de mi alma.
Para ti, desde mi puerto hasta tu rada.
Para ti, desde el hondo vacío de la mar.

 

Para ti, desde la arena dorada del Caribe
hasta la inmensa quietud de la sabana...
Para ti, velero azul que se escapó del mar.


 

Quince años
(Un grito en el desierto) 
Bogotá, Colombia 7.31.1965

 

 

Esta hora de tu amable calendario 
genera de nuevo mis primeros sueños 
interrumpidos por el largo rosario 
de tantos años llenos de desvelos.

 

 

Hora que no se repite ni espera 
prendida en el temblor de su mañana 
pero que tiene una fuerza tesonera 
de inquietudes supremas y tempranas.

 

 

Hora de rama nueva y de semillas 
en una tierra abandonada de horizontes, 
presentimientos de gráciles espigas, 
de mar, isla, playa, llanura y monte.

 

 

Hora de quince años para empezar 
serenamente a descubrir la vida 
y en las azules olas peregrinas 
navegar hacia la mar desconocida.
 

 

 

Te espera un mundo sin explicación 
para tu cabecita de quince años 
que solo sabe de mitos e ilusión 
e ignora los amargos desengaños.
 

 

 

No vayas con el viento muchachita 
ni pierdas esta orilla tan serena; 
no te alejes todavía tan solita 
por esa playa de tan movible arena

 

Alegría del nacer

Navidad en New York 1968

 

Blanca luna, Blanca nieve;

Azul y lejanía.

Cosas van y vienen

en el alma mía.

Es la estrella feliz de mi alegría.

La estrella perdida del ayer

en las hondas tristezas de la vía

que regresa brillante y vuelve a ser.

Arbolito verde,

arbolito de amor.

Faroles y destellos

me están dando calor.

Bajo tu sombra me estoy durmiendo

con mis paquetes rosados de Navidad,

mientras tus luces se van regando

por las esquinas de mi vanidad.

Luz y sueños; estrellas y árbol

van pasando mi corazón...

¡Ay, que me están llamando

por las veredas de la ilusión!

Estrella de mi rincón, Mi amor,

me voy cantando por el mundo azul.

Me voy, Me voy sin un dolor;

¡Ay!, Que estoy repleto de luz.

Blanca luna, Blanca nieve;

Azul y lejanía.

Cosas van y vienen

en el alma mía.